Detienen a un panadero por comprar gasolina robada

A CORUÑA

23 mar 2010 . Actualizado a las 11:59 h.

La Guardia Civil de Abegondo volvió a practicar varias detenciones durante los últimos días a los miembros de una banda de delincuentes que actúa en la zona de Oza dos Ríos, Abegondo y Cesuras. En las últimas diligencias también se detuvo a un panadero de Reboredo, J.?J.?C., por comprar combustible robado por la banda, incurriendo así en un delito de receptación y conductas afines. Tanto el panadero como los miembros de la banda fueron puestos a disposición judicial en los juzgados de Betanzos.

Los miembros de la banda tienen numerosos antecedentes y las últimas acciones han originado denuncias entre ellos mismos. Así, R.?C.?N. denunció a sus compinches por robarle el coche para ir a robar combustible, declaración que fue negada por los cinco. No obstante, el propio R.?C.?N. reconoció, en otro momento, que alguna otra vez había prestado alguno de sus vehículos a G.?L.?C. y O.?G.?V. para robar. Finalmente el vehículo robado fue descubierto en un monte de Reboredo. Fue entonces cuando los cinco detenidos por el robo del coche declararon contra R.?C.?N., al que acusan de robar gasoil así como de vendérselo a un panadero de Reboredo, en el Concello de Oza dos Ríos. Así, el panadero fue detenido el pasado 1 de marzo.

Pero el currículum delictivo de la banda se extiende casi hasta el infinito. En noviembre y diciembre del 2009, la Guardia Civil detuvo a G.?L.?C. y O.?G.?V. por el robo en dos casas de Cesuras y tres de Oza, en algunas de las cuales entraron hasta en tres ocasiones para llevarse material de todo tipo, especialmente electrodomésticos. No obstante, la exhibición de lo robado por parte de la Guardia Civil de Abegondo sirvió para que la mayoría de los denunciantes recuperasen los sustraído. En uno de los robos a viviendas los dos detenidos estuvieron acompañados por un tercero, J.?J.?C.?R. La mayor parte de los integrantes de esta banda presentan numerosos antecedentes policiales. Antes de estos delitos, habían sido detenidos por el robo de cobre y los daños a una piscifactoría en Cullergondo, por lo que la acusación llegó a pedir una condena de dos años de cárcel y una indemnización millonaria.

Los detenidos quedaron en libertad con cargos y la obligación de presentarse en el juzgado número 2 de Betanzos los días 1 y 15 de cada mes.