Una potente explosión en la canalización del río de Monelos causa dos heridos

A CORUÑA

El sobrante de una voladura anterior estalló cuando los trabajadores intentaban destruirlo

26 feb 2010 . Actualizado a las 12:08 h.

Una explosión accidental en las obras de canalización del río Monelos a su paso por el polígono de la Grela, en la zona de As Rañas, detrás del futuro centro comercial Marineda Plaza, causó sobre las cinco de la tarde de ayer heridas de carácter reservado a dos trabajadores, que sufrieron lesiones en las piernas y en el cuello.

La onda expansiva fue de tal magnitud que rompió los cristales de dos naves anexas al foco de los trabajos, y reventó el interior de la cabina de una máquina retroexcavadora de grandes dimensiones que se encontraba realizando la excavación del canal del río. El maquinista se salvó gracias a que en ese momento el contrapeso y la pluma de la retroexcavadora «le hizo de parapeto», indicó uno de los testigos. La explosión también reventó los cristales de un automóvil que se encontraba aparcado en las proximidades, y el parabrisas de una furgoneta de la empresa Pulidos Galicia.

Según las primeras investigaciones, los operarios estaban tratando de destruir mediante la incineración los restos, cables de los detonadores, plásticos y papeles del explosivo, de varios barrenos controlados explosionados minutos antes del incidente. «Hicieron una hoguera en una de las rocas resultantes de la voladura», indicaron fuentes próximas a la investigación. Los trabajadores alimentaban el fuego aportando pequeñas partidas de los restos. «Escucharon como un ruido sordo y a continuación explotó todo», señalaron estas mismas fuentes.

Sin embargo, los investigadores también barajan otras hipótesis para explicar la causa de la explosión. Se sospecha que los trabajadores no alimentasen la hoguera solamente con los restos de cables, papeles y plásticos derivados del explosivo y de los pistones utilizados en la anterior voladura, «si fuese así no existe ninguna posibilidad de producirse una deflagración, y menos de esa intensidad», señaló una persona que colabora con las obras de canalización del río Monelos.

Todo apunta a que, de forma accidental, los trabajadores «aportasen material explosivo al fuego», señaló esta misma fuente. «Con toda seguridad, y mezclados con los residuos, iban varios detonadores eléctricos y montados en serie que reventaron al contacto con el fuego», subrayó esta persona. Además, señaló, los investigadores tampoco descartan la presencia de restos de goma mezclada con los restos y que fueron a parar a la hoguera.

Otra de las hipótesis que barajan los técnicos es que la voladura controlada minutos antes de la explosión accidental «no hubiese sido completa», indicó un experto que colabora con las obras. En algunas ocasiones se cree que revientan todos los barrenos metidos en la roca «y falla alguno». Si es el caso y se realizan trabajos en las inmediaciones que lleven consigo fricciones que emitan chispas o se hace fuego «la goma explosiva que falló puede reventar accidentalmente», explicó esta persona.

Emergencias

Hasta el lugar del suceso se desplazaron varias patrullas de la Policía Local, e incluso se movilizaron varias ambulancias. Algunos de estos vehículos se encontraban en un garaje próximo al punto de la explosión. Hasta la zona también se acercaron muchos trabajadores de las empresas anexas a las obras de canalización del río Monelos.

Cuando los técnicos, dos periodistas de La Voz y los curiosos se encontraban en la zona se produjo otra explosión que hizo volar por los aires pequeñas piedras que cayeron sobre ellos. En medio de la detonación se encontraba uno de los trabajadores, aunque no resultó herido. Los responsables de los trabajos manifestaron que esta detonación había sido controlada «para eliminar un detonador que había quedado sin explosionar».

Sin embargo, otros trabajadores que realizan la canalización del río mostraron su sorpresa ante la nueva explosión: «Isto é incrible. Ven que hai xente nas proximidades e fan este tipo de voaduras», indicó uno de ellos. De la misma forma se pronunciaron los operarios de otras empresas que habían salido a conocer lo ocurrido y que aún no habían regresado a sus puestos: «Estes parece que nos queren matar a todos».