Una marcha de 230 kilómetros para salvar una aldea

Daniel Prieto

A CORUÑA

Seis maratones para salvar una aldea ourensana. Una comitiva recorrerá durante nueve jornadas los 230 kilómetros que separan A Coruña de la pequeña aldea de Mones, situada en el Concello de Petín (Ourense). Treinta intrépidos viajeros, de diversas edades, partían ayer desde la plaza de María Pita. A la comitiva se irán agregando nuevos vecinos diseminados por distintos puntos de Galicia. Los viajeros fueron recibidos por el teniente de alcalde Carlos González-Garcés Santiso y el secretario xeral de Relacións Institucionais de la Xunta de Galicia, Xoán Antón Pérez-Lema, que desearon buena suerte a los caminantes pero no se animaron a participar.

El motivo de la marcha es fomentar el turismo y la inversión económica, así como promover la vida social y cultural de Mones. La aldea, que contaba en 1955 con unos 500 habitantes, ha visto drásticamente reducida su población durante los últimos años, y a día de hoy solo tiene 40 habitantes, la mayoría de avanzada edad. «Todo partió de un grupo de amigos que pensamos en dar a conocer el pueblo», afirma Francisco Blanco Rodríguez, presidente de la Asociación Cultural de Amigos de Mones. La expedición pretende ser recibida por los alcaldes de cada municipio en el que recalen.

Incentivar la creación de restaurantes y casas rurales, «inexistentes en Mones», es una de las premisas básicas de la marcha, que pretende «llamar la atención de los empresarios que quieran invertir en esta zona privilegiada», apunta Blanco.

La aldea, situada a menos de 40 kilómetros de las Médulas, muy próxima al alto de Manzaneda y al famoso santuario de As Ermitas, presenta «mal aspecto, porque allí todo está medio perdido», lamenta el presidente. Las huertas y los viñedos «están a monte», indica. Recuperar y estimular la zona es «la finalidad de nuestra asociación y de esta actividad», señala.

Para el próximo 5 de julio está prevista la llegada de la marcha a Mones, y el edil de Petín, Miguel Bautista, ha prometido «organizar una comida a la que asistirán más de 250 personas, que alegrará el día a los más mayores», concluye Francisco Blanco.