Los estudios de la Demarcación de Carreteras elaborados a petición de Javier Losada han concluido que la intervención sobre Alfonso Molina se efectuará en el tramo situado entre los puntos kilométricos 0,9 y 2,98 de la AC-11, nombre oficial del tramo afectado.
En el sentido de entrada a la ciudad, Fomento pretende corregir la incorporación de la AP-9, que coincide con la presencia de coches que efectúan el cambio de sentido y que obstaculizan la circulación en un punto de difícil conexión, por cuanto los que circulan por la autopista suelen hacerlo a altas velocidades. Para subsanar ese punto negro, se aprovechará el ramal que ahora se utiliza como acceso a los Maristas y se prolongará hasta facilitar un enlace más natural a los automovilistas. El vial de acceso a Pocomaco, a la altura de Carrefour, será otro de los focos de intervención con un nuevo acceso que evite la rotonda de Matogrande y el cruce con los nuevos centros comerciales.
Otras modificaciones
En cuanto al sentido de salida, en ese mismo tramo, también se efectuará una importante actuación, para separar los tráficos que se incorporan desde A Grela a través de la avenida de San Cristóbal de los que van hacia los campus universitarios o hacia la Zapateira, Palavea y la autopista.
Fomento propone ampliar a cuatro carriles el tramo comprendido entre el kilómetro 1 y el 2,7, reordenando además los accesos mediante la ampliación de las calzadas afectadas para dar cabida a los nuevos viales y sus vías de servicio. También se ejecutará un nuevo lazo que facilite la incorporación de los coches desde A Grela. También se ampliará el tablero del puente de acceso a Pocomaco, se remodelará la glorieta de acceso a este polígono y también la de acceso a Matogrande en la zona de los hoteles, así como la entrada al campus de Elviña.
El proyecto de la Demarcación de Carreteras incluye la demolición de la actual pasarela peatonal a la altura de la Seat y su sustitución por otras dos estructuras, así como el desmontaje de todos los paneles informativos y pórticos y su reubicación.
Todo ello se realizará con un importe global de 4,7 millones de euros y en un plazo máximo de cuatro meses, a pesar de la complejidad de una actuación que tendrá una incidencia directa sobre el tráfico, porque obligará a cortar a la circulación en diversos momentos de la obra. Por el momento, el ministerio no tiene prevista todavía la fecha en la que licitará las obras de mejora en el tramo afectado.