Seis meses después de su hundimiento, el cajón número 17 del puerto de Brens ha sido reflotado en una compleja operación puesta en marcha por la empresa adjudicataria de la obra -una UTE formada por Dragados, Flota Proyectos y Francisco Gómez- que culminó el miércoles, hacia las doce de la noche.
El cajón de hormigón, una estructura prefabricada de más de 22 metros de longitud y 2.195 toneladas de peso, volcó el pasado 29 de enero antes de que la empresa lograra llevarlo al lugar en el que iba a ser hundido para formar la estructura del dique.
Entonces se puso en marcha un plan para recuperarlo, una tarea difícil. La otra opción pasaba por su demolición, pero finalmente la operación, pionera en España, tuvo éxito.
El presidente de Portos de Galicia, Manuel Álvarez-Campana, estuvo ayer en Brens atendiendo a las explicaciones de los técnicos.
Los cajones están compuestos por una quincena de celdas. El que se hundió las tenía llenas de agua. Los técnicos tuvieron que fabricar trampillas metálicas con las que sellar cada una de esas celdas y, una vez vaciadas, impedir que volvieran a anegarse.
Las piezas se hicieron a medida y tuvieron que se colocadas prácticamente en vertical por buzos especializados.
Las celdas se fueron vaciando de modo controlado y, cuando subió la marea, la presión del agua lo hizo flotar y girar hasta volver a su posición inicial.
El bloque quedó ubicado justo en un lugar que se iba a rellenar para ampliar el puerto. El accidente de noviembre impidió que se pudiera empezar con ese relleno. El cajón era el último pendiente de colocación. Ahora esperan poder llevarlo a su sitio sin nuevos contratiempos.
Los ingenieros de Portos explican que, pese a lo ocurrido, mantienen la fecha de finalización de la obra prevista inicialmente, diciembre del 2011, eso sí, dicen, «con reservas», ya que para poder cumplirla deben darse las condiciones meteorológicas adecuadas y no puede haber nuevos incidentes.
Ahora la empresa tratará de recuperar el tiempo perdido. El cajón se situará en la punta del dique. El que cierra la estructura lleva tiempo fondeado en el lugar que ocupará, pendiente tan solo de la llegada del hundido para ser ubicado.
Ahora se empezará a trabajar en la última parte del relleno, con la que se ganarán al mar en Brens más de 30.000 metros cuadrados.
La empresa cubrirá también los cajones que componen el dique para rematar la obra en superficie. El puerto que se obtenga tendrá una longitud de 210 metros con un calado máximo de 11 metros en su parte más profunda y de 7 metros en la más cercana a tierra.