El peregrino que lleva a cuestas una cruz de 45 kilos espera llegar a la punta del Cabo el 15 de abril

La Voz

CARBALLO

José Miguel González Gil es uno de los peregrinos más especiales que ha habido en los últimos años en el Camino de Santiago.

25 feb 2010 . Actualizado a las 15:42 h.

José Miguel González Gil es uno de los peregrinos más especiales que ha habido en los últimos años en el Camino de Santiago, una ruta en la que los casos llamativos hace mucho que ya no sorprenden. El pasado mes comenzó en Roncesvalles su itinerario hacia santiago y Fisterra con una cruz de 45 kilos a cuestas, además de la mochila. En Navarra ha tenido que interrumpir momentáneamente su periplo debido al mal tiempo. «Casi se me congela una pierna», explicaba ayer desde Puertollano (Ciudad Real), donde vive, pese a ser extremeño de nacimiento.

En Pamplona dejó su cruz en una casa de confianza y tomó un autobús hasta su la ciudad castellana, a la espera de que regrese el buen tiempo. Él espera que sea ya este mismo mes. Tan confiado está de su misión personal que hasta se ha fijado fecha para llegar a la punta del cabo Fisterra: el 15 de abril. Cuando llegue, plantará allí su cruz de madera. Asegura que ya ha contactado con una persona que le ayudará en su tarea.

Promesa

Allí por donde ha pasado, Juan ha llamado la atención de todo el mundo, «hasta los caballos se sorprendían», confesaba ayer. Ha tenido que soportar incluso bromas, y hasta quien ha dudado del peso real de la cruz, así que una vez tuvo que llevarla a una pesa para convencer a los desconfiados, para los que no guarda muy buenas palabras.

Su sacrificada caminata se debe a una promesa que se hizo hace poco, cuando falleció su compañera, Rosa. Nunca había visto el mar, «por increíble que parezca». En la cruz lleva grabado ese nombre, y cuando acabe en Fisterra, al fin, lo verá. Unió este hecho a otro que lo liga a su padre, que fue el que construyó la cruz para realizar el la ruta, pero falleció antes. Su fe (es miembro de la Cofradía del Cristo de Medinaceli) también le ayuda en su empeño.