Los franceses, contrarios a instaurar el estatus de primera dama propuesto por Macron
INTERNACIONAL
La exprofesora de 64 años asistió a sus más importantes mítines y desplazamientos no solo como acompañante, sino como la persona encargada de releer los discursos
08 ago 2017 . Actualizado a las 07:56 h.El corto período de luna de miel de Emmanuel Macron en el Elíseo ha llegado un abrupto fin. A la impopularidad de los recortes se le suma un nuevo frente de batalla: la creación del estatus de primera dama para su esposa, Brigitte Macron. Su influencia en el presidente no es un secreto. Nunca antes la pareja de un candidato estuvo tan presente en una campaña electoral. La exprofesora de 64 años asistió a sus más importantes mítines y desplazamientos no solo como acompañante, sino como la persona encargada de releer los discursos del futuro presidente y practicar con él su lectura. «Hay algo en la función presidencial que involucra a la pareja; yo lo acepto y lo veo así» confesó el centrista tres días antes de ser elegido.
No obstante, muchos franceses no comparten la visión de Macron. Una petición en Internet en contra de su promesa electoral ya amasa 210.000 firmas, defendiendo la incompatibilidad del puesto con las medidas antinepotismo que quiere instaurar con su ley de moralización de la vida pública, especialmente después del caso Fillon. «No hay ninguna razón por la que la esposa del jefe de Estado pueda obtener un presupuesto de fondos públicos. Brigitte Macron dispone actualmente de un equipo de dos o tres colaboradores, así como de dos secretarios y dos agentes de seguridad, por lo que es suficiente» lee la petición, impulsada por Thierry Paul Valette, artista y fundador del movimiento Igualdad Nacional.
El concepto estadounidense de primera dama es difícil de importar en Francia, un país en el que la frontera entre la vida privada y la vida pública no solo es marcada sino que, además, está mal visto franquearla.