El proyecto que Medio Ambiente entregará en dos meses tan solo supone la primera fase de la actuación
29 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Tras hacerse público el martes que la Xunta, a través de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, presentará en septiembre el nuevo plan de saneamiento de Noia, ayer se conocieron algunos de los matices que incluirá este nuevo proyecto. El primero y más destacado es la reducción fijada por el Gobierno gallego en el presupuesto de esta nueva iniciativa, cuyo importe alcanza los 2,5 millones. Una cifra que al compararse con el coste de la anterior -3.250.000 euros- se ve reducida en cerca de un millón de euros, situación que algunos sectores locales no encajaron demasiado bien.
Según confirmaron diferentes fuentes consultadas, los fondos incluidos para este tercer proyecto competen únicamente a la primera fase del saneamiento -que se presentará en septiembre-, por lo que esta partida podría ampliarse a medida que se tracen las partes restantes de la intervención. Otra de las novedades que incluirá el nuevo plan es la eliminación de los pozos de tormenta para ser sustituidos por pozos de bombeo.
Aprobación segura
Fuentes municipales confirmaron que el grupo de gobierno socialista aprobará el plan «tal y como venga, sin atender a los datos técnicos, ya que ese es el compromiso adquirido con Agustín Hernández». Sobre la reiterada petición relacionada con que el saneamiento incluya una red separativa al 100%, las fuentes consultadas confirmaron que esta situación todavía se desconoce y que habrá que esperar a que se hagan públicos más detalles sobre un proyecto que busca, entre otras cosas, que el 70% de la población noiesa no vierta sus residuos a la ría.
Sobre las nuevas informaciones referidas al saneamiento, fuentes de la cofradía confirmaron que últimamente también mantuvieron reuniones tanto con consellería de Agustín Hernández como con el grupo de gobierno municipal.
El objetivo del cabildo al mantener estos encuentros era agilizar las actuaciones, algo que aseguraron «es un problema del Concello y sus grupos políticos que no se ponen de acuerdo».