La patronal ribeirense destaca que la feria desbordó sus mejores augurios

BARBANZA

18 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En las jornadas previas al inicio de Viamare Stock, la patronal ribeirense afirmó tener perspectivas de superar las 15.000 visitas de la edición anterior. Ayer, doce horas después de la clausura de la cuarta cita, desde la entidad dirigida por José Paz se reconocía que se desbordaron sus mejores previsiones y se apuntaba que la elevada afluencia de público es una clara muestra de que la feria de oportunidades está consolidada.

Al final, según los datos aportados por responsables de la agrupación, la carpa recibió 26.700 visitas, lo que significa 11.700 más que el año pasado. Incluso, la cifra está por encima de la lograda en marzo por Compostela Outlet, la feria de saldos del comercio de Santiago, que se clausuró con 21.800.

La gerente de la asociación de empresarios, Ruth Taladriz, manifestó que antes de la inauguración de esta edición, sus expectativas estaban en llegar a las 18.000 o 19.000 visitas, pero que al término de la jornada del sábado todos tuvieron claro que era posible sobrepasar ese listón.

Volumen de negocio

La representante de la patronal también incidió que no solo se ha incrementado de forma significativa la afluencia, sino también la cifra de negocio de los comercios participantes con respecto al año anterior. De hecho, varios de los asistentes indicaron, a la espera de analizar los datos, que el volumen de ventas había sido superior.

Asimismo, Ruth Taladriz comentó que el rendimiento económico obtenido también ha repercutido de forma favorable en otros negocios de la ciudad que no estaban presentes en Viamare Stock, un aspecto que considera muy positivo.

Sobre las claves del éxito, especialmente teniendo en cuenta que se trataba de un fin de semana con numerosas citas de carácter festivo, Taladriz considera que fueron determinantes la publicidad que se hizo de la cita, el emplazamiento y el buen tiempo: «El pasado fue uno de los primeros fines de semana de calor de todo el verano y la gente vio la posibilidad de adquirir prendas de temporada a precios bajos, por lo que decidieron aprovechar la situación y hacer compras».

Ruth Taladriz también hizo referencia a algunos de los comentarios que les trasladaron los comerciantes durante las tres jornadas de la feria, quienes constataron el hecho de que «la gente venía con ganas de comprar».

Este año acudieron a la cita un total de 26 establecimientos, la mayoría de ellos de ropa y complementos. El tamaño de los puestos osciló entre los 10 y los 25 metros cuadrados.

A diferencia de otros años, la patronal optó en esta ocasión por prescindir del recinto dedicado al cuidado de los pequeños, que sí se había colocado en anteriores convocatorias. En su lugar se puso un espacio en el que los progenitores con bebés tenían la oportunidad de cambiarlos o, incluso, de darles de comer.

Además, personal de Viamare proporcionaba a los visitantes información sobre las salas de lactancia que desde hace un año funcionan en media docena de establecimientos.