Las aulas del Carreira piden a gritos una renovación

M.?Tejerina / C.?Torres

BARBANZA

La antigüedad del edificio y el escaso mantenimiento ofrecen un desolador panorama de puertas rotas y techos hundidos

10 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Si escuchar a los docentes de buena parte de los colegios de la comarca ya resulta desolador por las deficiencias que denuncian, recorrer algún centro es sinónimo de observar auténticas calamidades. Es el caso del de Carreira, donde los profesores se quedan cortos a la hora de narrar problemas.

Lo primero que uno se encuentra al llegar al colegio de Carreira es un pequeño aparcamiento que ha sido habilitado como pista de baloncesto, dada la necesidad de espacios de recreo para los alumnos. El óxido de las canastas es uno de los principales peligros que se registran en el patio, en el que también hay una barandilla rota. Además, el alumbrado exterior ha tenido que retirarse, ya que se encontraba en mal estado.

El único patio cubierto se encuentra junto a la puerta de entrada al edificio. Se trata de un pequeño espacio con techo en el que la humedad y las goteras han obligado a retirar varias de las bombillas que lo iluminan.

Riesgo de caída

En el interior, lo peor son los falsos techos. Solo hace falta echar un vistazo para darse cuenta de la gravedad de la situación: poco a poco se han ido hundiendo y, de no arreglarse lo antes posible, se corre el peligro de que terminen cediendo.

Las ventanas no cierran correctamente, por lo que cualquiera puede abrirlas desde el exterior. De hecho, en varias ocasiones han entrado en las instalaciones sin necesidad de forzar ninguna cerradura ni romper cristales. Y la dejadez es evidente también al observar el estado de las persianas, llenas de agujeros. Además, lo mismo sucede con las puertas: «Hemos pedido en varias ocasiones la renovación de algunos elementos del centro, como las persianas, pero siempre nos responden que no hay presupuesto suficiente», comenta el director.

En el piso de arriba se encuentran los aseos, cuyas tuberías suelen dar problemas de pérdidas de agua y malos olores.

Otra de las deficiencias del centro es la ausencia de ascensor o elevador para minusválidos. Tan solo cuentan con una pequeña rampa para acceder a la puerta de entrada al edificio. Además, los baños están en el piso superior, lo cual agrava el problema.

Para completar el desolador panorama, las clases de educación física se imparten en una de las aulas debido a que, por el momento, el centro carece de las instalaciones oportunas.