En Lira el consultorio se clausuró quince días y la situación se repetirá en breve, cuando el doctor coja vacaciones
10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Puede que a algunos no les parezca grave que, cada verano, los vecinos de Cabo de Cruz dejen de tener médico en su localidad y, para ser atendidos, tengan que desplazarse hasta el ambulatorio de O Saltiño, que les queda a unos dos kilómetros de distancia. Pero en la parroquia boirense afectada no se habla de otra cosa. Y no solo se comenta, sino que se tramitan quejas. Desde la asociación vecinal A Unión indicaron que al menos se enviaron ya 300 protestas de pacientes por el cierre temporal del dispensario.
El problema es histórico. Llega el verano, el único médico que hay en el dispensario de Cabo coge su mes de vacaciones y el Sergas no envía a nadie a sustituirle, sino que echa el cierre al consultorio de la parroquia y obliga a los residentes -en el ambulatorio hay alrededor de un millar de cartillas- a desplazarse hasta O Saltiño. Y no solo eso. Además de las 30 jornadas de descanso, el médico falta otro mes porque la Consellería de Sanidade le envía a consultar al ambulatorio boirense para paliar la escasez de personal en época de vacaciones.
Así las cosas, en esta ocasión, como ya sucedió otras veces, a los vecinos de Cabo no les queda otra que esperar 60 días -que todavía no se han consumido- para poder tomar asiento en la consulta del dispensario. Aunque algunos lo llevan con resignación, otros se resisten a los lamentos y lo que hacen es rellenar y rellenar hojas de protestas para que, al menos, el Sergas tenga claro que no comulgan con la situación. «Da miña casa saíron polo menos oito follas de queixas, porque aínda que non nos fan caso hai que seguir intentándoo», decía ayer un residente que peina canas.
Casi con las mismas palabras hablaba Benigno Sánchez, presidente de A Unión. «Estamos fartos de protestar, de movernos e intentar dialogar con Sanidade sen conseguir absolutamente nada. Todos os veciños se queixan, pero xa non vemos nada que se poida facer», dijo. Y luego, añadió, «nós seguimos tramitando queixas, pero de pouco nos serven porque non as atenden e todo segue igual».
Tampoco es optimista con respecto a la situación el alcalde, Xosé Deira, quien indicó que en anteriores ocasiones intentó convencer al Sergas de la necesidad de no cerrar el dispensario pero que «non había maneira de que aparecesen médicos substitutos».
Transporte municipal
El regidor habló ayer de otra cuestión. Y es que el pasado año, cuando también se cerró temporalmente el dispensario, el Concello puso un coche a disposición de aquellos vecinos con problemas para trasladarse hasta O Saltiño. Pero este verano, de momento, de ese vehículo nadie habló. Aún así, el mandatario advirtió ayer de que el ofrecimiento sigue siendo el mismo que el del estío anterior y que si alguien lo necesita «só ten que poñerse en contacto cos servizos municipais».
Disponer de un coche municipal para ir al médico en caso de necesidad podría ser algo que quizás también les gustase tener a los vecinos de Lira. ¿Por qué? Ellos están en una situación similar que los de Cabo de Cruz. Durante las vacaciones del único médico de su dispensario, tampoco que les queda otra que trasladarse hasta el ambulatorio de Carnota, tanto si es para asistir a una consulta como para hacer cualquier tipo de curas. En el caso de Lira, ya pasaron los primeros quince días de cierre y el consultorio está abierto. Pero, en breve, volverá a cerrar a cal y canto medio mes.