Pesca sostiene que es solo una mínima parte de la flota cerquera la que usa explosivos

La Voz

BARBANZA

25 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El director xeral de Recursos Mariños, Antonio García Elorriaga, aseguró ayer, en la Comisión de Pesca del Parlamento gallego, que el uso de dinamita por parte del cerco es residual y que, aunque ruidosos, son los menos quienes recurren a una práctica ilegal que supone un peligro para el ecosistema y que daña la buena imagen del sector.

García Elorriaga infirió esa conclusión del hecho de que, desde el año pasado, se han realizado 958 inspecciones ?-542 en el 2006 y 416 en lo que va de año- en un segmento de flota compuesto por 190 unidades y sólo en una de esas redadas, en la realizada el pasado miércoles, se encontró material explosivo y pruebas suficientes para detener a cuatro personas en Camariñas, tres de ellas hoy en prisión.

Ahora bien, el director xeral de Recursos Mariños también hizo hincapié en las dificultades que entraña encontrar explosivos en este tipo de registros ?-el antecedente exitoso más inmediato se remonta al año 2000, cuando se localizaron explosivos a bordo de una embarcación de Combarro- y abogó por estrechar el cerco en tierra, sobre las personas que surten de explosivos a los pescadores.

Sin denuncias

En respuesta a una pregunta planteada por el portavoz de Pesca del PSdeG, José Manuel Lage, que se interesó por el número de denuncias presentadas por la flota durante estos años, García Elorriaga explicó que desde el 2006 no han recibido ninguna y que desconoce si antes de esa fecha se presentó alguna queja al respecto, simplemente porque no quedaban recogidas en un registro. Así, el único conocimiento de las protestas por el uso de la dinamita llegó a la Consellería de Pesca e Asuntos Marítimos a través de la Comisión Europea, que le remitió una denuncia presentada en junio del 2006 por la Cofradía de Pescadores de Portosín.

El socialista José Manuel Lage consideró cuando menos «sorprendente» que no haya habido ninguna denuncia ante Pesca, mientras que sí se han hecho numerosas acusaciones públicas de que se estaba pescando con explosivos. El portavoz de Pesca del PSdeG manifestó su deseo de que «o peso da lei caia sobre aqueles que causan danos irreparables ós nosos recursos mariños infrinxindo a legalidade vixente», al tiempo que señaló la conveniencia de «facer pedagoxía» y convencer a quienes todavía usan dinamita de que causan un daño irreparable al medio ambiente y a su fuente de ingresos.

Línea de investigación

Por su parte, el portavoz de Pesca del BNG, Bieito Lobeira, ve en la operación que el pasado miércoles permitió la detención de cuatro personas en Camariñas una prueba más de que la utilización de explosivos en la pesca sigue siendo masiva. Y ve también una razón más para que se transfieran las competencias en materia de seguridad y policía, pues se trata de una «singularidade» que requiere una atención especial, y que se tome como prioridad el abrir una línea de investigación específica encaminada a determinar los canales mediante los que los explosivos llegan al sector.

En este sentido, Lobeira aludió a la «facilidade» con la que se consigue dinamita para emplear en los pesqueros.

En otro orden de cosas, el nacionalista pidió ayer garantías de que la ley de regularización de embarcaciones no va a derivar en una nueva reconversión para el sector, puesto que, según recordó, el 90% de los barcos que hoy presentan anomalías son gallegos y, si se dificulta su adaptación a la legalidad, no podrán continuar ejerciendo la actividad. El director de Estructuras, José Manuel López, intentó tranquilizar al sector anunciando que desde la consellería se abrirán todos los mecanismos informativos precisos para que los implicados sepan cómo les puede afectar la ley.