Sanción de 600 euros para los dueños del edificio del Gran Sol ante el penoso estado en el que se encuentra
AROUSA
Si hay un caso emblemático de descuido y decadencia urbanística, este es sin duda el del edificio que alberga la marisquería Gran Sol en su planta baja. Su fachada norte ofrece un espectacular ejemplo de las clásicas galerías, que también se repite, aunque a un tamaño menor, en su vertiente oeste. Sin embargo, y a excepción del negocio hostelero, los tres niveles restantes parecen una pura ruina.
Ante este estado de cosas, el Concello ha cursado ya una sanción económica de 600 euros a los propietarios del inmueble carrilexo, que se repetirá cada mes si esta situación no se remedia de forma eficaz.
Sin salir de Carril, Ravella prepara un nuevo expediente en la calle Aduana, en un solar habitado por ratas y otras alimañas cuya convivencia complica la vida a los vecinos.
También en el núcleo de Vilaxoán se dan episodios así. El más complejo, el de una vivienda que se ha venido abajo en la calle Preguntoiro, motivando incluso su cierre. Ravella estudia la forma de intervenir