La flota de mayor tonelaje afronta su primer año sin ayudas a la renovación Galicia entra en un nuevo año plagado de incertidumbres en materia. Si a la flota de bajura le espera un annus horribilis después de que un viejo petrolero acabase su vida activa en las mismas faldas de su plataforma -justo cuando las autoridades gallegas habían decidido modernizarla y adecuarla a las exigencias del mercado-, las embarcaciones de altura y gran altura estrenan nuevas reglas de juego que todavía no están definidas del todo.
01 Jan 2003. Actualizado a las 06:00 h.
La pesca gallega, una vez concluido el período transitorio de 17 años impuesto a España y Portugal en su Acta de Adhesión, entra de lleno en la Europa Azul (las reglas de juego de los socios costeros) y, al igual que las otras flotas, la gallega podrá entrar en las aguas del mar Norte y del Báltico, que hasta ahora tenía vedadas, y no tendrá que elaborar planes de pesca con carácter previo para faenar en el coto irlandés.
Ahora bien, en las áreas del norte de Europa no dispondrá de cuotas de las especies sometidas a regulación y tanto Irlanda como la Comisión Europea amenazan con limitar de nuevo el número de barcos con la excusa de no incrementar el esfuerzo pesquero. Por tanto, conseguir que Galicia esté en Europa en igualdad de condiciones es uno de los principales retos que se le presentan al sector. El ministro de Pesca, Miguel Arias Cañete, mostró su disposición a acudir al Tribunal de las Comunidades Europeas para lograr por la vía judicial lo que no ha sido posible conseguir a través de la negociación. El nuevo año confirmará si la amenaza se trataba o no de un farol.