El aumento de la población registrado cada verano en la comarca evidencia las carencias existentes en materia de infraestructuras y servicios. En esta época se disparan el consumo de agua -entre un 20 y un 100%, dependiendo del ayuntamiento- o la cantidad de residuos sólidos generados -hasta un 275% en algún municipio-, circunstancia que pone a prueba unos equipamientos en muchos casos obsoletos y casi siempre insuficientes. Los concellos afrontan esta situación reforzando las plantillas, cuando logran alguna ayuda externa, o ampliando los turnos y los horarios de trabajo de sus operarios. Pero la falta de recursos les impide subsanar el déficit en infraestructuras, como ocurre con las traídas de agua potable o las estaciones de tratamiento de aguas residuales. El bum urbanístico de los últimos años en varios concellos del litoral, con viviendas utilizadas como segunda residencia, ha contribuido a agravar este problema, que se hace patente en verano, cuando se ocupan buena parte de los pisos. » L5