Doce años para definirlo

La Voz

VIGO

La idea de crear el Área Metropolitana de Vigo surge en 1991 al hilo de la formación de la Mancomunidad, cuya filosofía fundacional apunta a la futura creación de una nueva realidad administrativa con Vigo como epicentro. En 1999 se produce el acuerdo y consenso de los alcaldes que aceptan integrarse en ese nuevo escenario, pero, pese a las sucesivas promesas, hasta el pasado mes de abril no surge el primer anteproyecto de Ley que regula las competencias y órganos de gobierno del organismo cuya aprobación se debatirá el día 28 en el Parlamento.

Componentes. Baiona, Cangas, Fornelos, Gondomar, Moaña, Mos, Nigrán, Pazos, O Porriño, Redondela, Salceda, Salvaterra, Soutomaior y Vigo. El bipartito llegó a dibujar un Área con 17 integrantes, Pontevedra incluido, y el alcalde vigués abogó por extender el organismo a todo el sur de la provincia abarcando 24 localidades.

Capital. Es la única materia que suscita consenso para adjudicar a Vigo dicha condición.

Órganos de representación. La Asamblea Metropolitana sería su parlamento con 47 miembros, repartidos en función de la población de los municipios integrantes y el número de concejales de cada partido. El reparto daría ahora 28 puestos al PP, 12 al PSOE y 7 al BNG. La Xunta de Gobierno, el órgano ejecutivo, tendría 14, aunque el PP pretende aumentar su tamaño. Ahora tendría 11 miembros, por dos del PSOE y uno del BNG.

Competencias de promoción. La promoción económica y de empleo de los ayuntamientos que componen el Área surge como una de las principales motivaciones del nuevo organismo en la actual época de crisis. En el mismo plano la Xunta sitúa con su propuesta la venta de la imagen turística y cultural.

Competencias ejecutivas. En un plano más ejecutivo, el Área puede asumir las competencias de ordenación del transporte público de viajeros en los servicios que discurran por su mapa territorial; la gestión del agua y los residuos, así como el control de las normas medioambientales; la ordenación del territorio, y finalmente la coordinación en la implantación de las tecnologías de la comunicación.

Financiación. Cada ayuntamiento tendrá que aportar al Área para su funcionamiento una cantidad fija por cada habitante. Además con las competencias que deleguen los concellos tendrán que ir aparejadas dotaciones económicas, como también tendrá que hacerlo la Diputación, la Xunta y el Estado con las competencias que deleguen en el Área.