Se equivocan quienes piensan que Caballero se ha convertido en un alcalde falto de legitimidad. La tiene toda. Obtuvo el apoyo de 14 concejales, que son los representantes del pueblo, y punto. Cosa distinta es la interpretación que él haga de lo sucedido en las urnas. Sorprende que arranque con con un gobierno en minoría llamándole «estúpidos» a quienes piensan que peca de localista, que son mayoría. A los portavoces del BNG y del PP, legítimos representantes de 16.000. y 61.000 vigueses, respectivamente, no les gusta ese localismo del candidato del PSOE, depositario del voto de 50.000 vigueses. Responder a la crítica con insultos en un discurso de investidura no es nada elegante. Muchos le aplaudirán, pero son más los que esperan otro tono.