El Celta busca una misión complicada, seguir avanzando en la Liga de clubes de Primera División. Salvados tras el corte de la primera jornada, los vigueses encaran la segunda en la matinal del domingo en Zaragoza y San Sebastián.
En la capital maña se desarrollará la competición masculina con el intratable Barcelona, los anfitriones del Scorpio y el Oviedo como rivales. A priori el cuadro vigués debe superar a los ovetenses y jugarse la segunda posición con el Scorpio. El principal hándicap es que el cuadro celeste no puede contar con Javier Álvarez, un seguro de vida en el 400 metros y en el relevo largo, ya que sus ocupaciones profesionales le impiden viajar. Por contra, David Gómez volverá a competir en las vallas después de dos años sin hacerlo por mor de su lesión. En la anterior cita el decatleta había ganado la jabalina.
En categoría femenina las célticas se medirán a rivales de fuste como Fuerteventura, Unicaja y Bidasoa. Las majoreras parecen un rival inabordable y un claro candidato al ascenso y tampoco suena a empresa fácil poder desbancar de la segunda plaza al cuadro andaluz. A priori la primera baza del Celta será superar al Bidasoa.
En este caso son los exámenes los que lastran al equipo, ya que Noelia Ferradás y Rebeca Obenza, que aportaron un buen número de puntos en el estreno son alguna de las bajas más significativas.
A priori lo mejor es que la lucha por la segunda plaza puede estar más barata dado el potencial de los primeros espadas.
Los dos equipos parten a primera hora de esta mañana en autobús hacia sus destinos.