Quieren ubicarlo en el jardín del museo Liste pese al rechazo municipal
30 mar 2011 . Actualizado a las 11:34 h.Los padres del colegio Altamar mantienen viva su demanda de construcción de un nuevo colegio con espacio suficiente, a diferencia de lo que ocurre con el actual situado junto al centro deportivo municipal de As Travesas. Para impulsar su reclamación han elaborado un proyecto de colegio contando con la colaboración de dos estudiantes de arquitectura a punto de acabar sus estudios.
Dicha propuesta ya ha sido trasladada a todos los grupos municipales y a la Xunta de Galicia, que tiene las competencias en Educación y en la construcción de centros, pero siempre en terrenos cedidos por los respectivos ayuntamientos. De momento no tienen respuesta y tampoco es previsible que consigan un pronunciamiento en vísperas de las elecciones municipales.
El problema para resolver la acuciante falta de espacio que padece el actual colegio Altamar son las posiciones opuestas que mantienen Concello y Xunta, con una tercera pata en discordia que es la asociación de vecinos de Freixeiro. Desde el lado municipal, el grupo socialista, a cuyo cargo está la concejalía de Educación, defiende la reconstrucción de centro escolar en su actual parcela. El alcalde Caballero y la edila Laura López Atrio consideran que así se lograría una mejor distribución y que como ampliación del patio los niños podría utilizar los frontones del vecino centro deportivo de As Travesas.
Veto autonómico
Esta solución es rechazada por los padres, que no ven factible compartir el patio de un colegio con los usuarios de una instalación deportiva de uso público. Consideran que provocaría problemas de gestión al confluir deportistas adultos con niños.
Por este motivo llevan años planteando el traslado del colegio a los jardines del museo Liste, concretamente a la parte lidante con la avenida Arquitecto Palacios para afectar lo menos posible a la zona verde. Desde hace algunas semanas cuentan con un boceto de proyecto elaborado por Ángel Romo y Cristina Vilares, dos estudiantes de arquitectura que realizaron este trabajo de manera desinteresada.
Consideran que de esta manera podría compatibilizarse la existencia de una zona verde y de recreo de 6.000 metros cuadrados con la existencia del centro escolar e incluso de los vecinosm, repartiendo el espacio por mitades. En este sentido sugieren que el colegio podría ceder aulas y el salón de actos a la asociación vecinal para realizar actividades. Paralelamente, los niños dispondrían por fin de espacio para recreo y un comedor, algo de lo que ahora carecen. De hecho, el centro fue noticia cuando se conoció que utilizaban para comer el escenario del salón de actos.
Pese a ello la asociación de vecinos prefiere que el colegio siga donde está a cambio de que el Concello ceda los frontones como patio exclusivo para el colegio. Esta posibilidad tampoco la contempla el Ayuntamiento, con lo que el asunto sigue por ahora totalmente bloqueado al menos hasta después de las elecciones municipales de mayo.