El expediente lleva dos meses en Santiago, mientras que el de Ourense fue aprobado en cuestión de días
23 ago 2010 . Actualizado a las 12:28 h.Más de ochenta proyectos de inversión municipal llevan varios meses aparcados a la espera de que la Xunta tome una decisión sobre el plan económico financiero del Concello, un documento anexo al prespuesto e imprescindible para concertar un crédito de 27 millones de euros. La Consellería de Facenda lleva dos meses estudiando la propuesta y todavía no ha tomado una decisión, aunque tampoco podrá dilatarlo mucho.
La normativa establece un tope de tres meses para resolver este tipo de cuestiones, motivo por el cual desde la Xunta insisten en que todo sigue su curso y que están en plazo para tomar una decisión. En Vigo se ven las cosas de otro modo y dan por sentado que Facenda quiere obstaculizar la gestión del gobierno municipal de Caballero.
El propio alcalde ha enviado varios recados públicos a Feijoo en las últimas semanas, pidiéndole agilidad para no entorpecer inversiones «que beneficiarán a los ciudadanos de Vigo», quejas que no han encontrado respuesta. Quizás por eso hace unos días la concejala socialista de Facenda protagonizó una comparecencia específica sobre este polémico asunto.
Actuación «normal»
Raquel Díaz aseguró que no había motivo alguno para el retraso, que Vigo es el ayuntamiento más saneado de Galicia y quizás de toda España, por lo que la Xunta retrasa la aprobación por motivos ajenos a su situación económica. En concreto citó el caso de Ourense, gobernado igualmente por una coalición PSOE/BNG, donde el visto bueno autonómico se produjo en cuestión de días. Pese a ello la Xunta guarda oficialmente silencio y solo por medio de un portavoz oficioso han respondido que se encuentran en plazo y que no hay nada anormal en su actuación.
Debido a ello existe un gran malestar en el gobierno local con la actuación autonómica ya que dan por sentado que agotarán el plazo, aunque creen seguro que en septiembre lo aprobarán sin pedir más documentación. De alargarse la situación las obras podrían no acabarse antes de las elecciones.