En la segunda mitad del 2011 estará redactado el proyecto para extender el túnel de Beiramar desde su actual terminación en la plaza de O Berbés hasta la rotonda de la calle Coruña. La Consellería de Medio Ambiente ha convocado el concurso para licitar su redacción, que establece un plazo de un año para elaborar el proyecto y que ayer se publicó en el Diario Oficial de Galicia ( DOG ). Las obras tendrán un presupuesto de 70 millones de euros.
El diseño que va a ejecutar la actual Xunta difiere sensiblemente del previsto por el bipartito. El plan de la ex conselleira socialista María José Caride eliminaba en su totalidad el tráfico en superficie, contemplaba bajo la calle un párking subterráneo de dos plantas y comenzaba en el acceso al puerto.
Por el contrario, el departamento del popular Agustín Hernández quiere mantener un carril en superficie para que el transporte pesado pueda llegar sin problemas al muelle pesquero y a la vez extiende su trazado hasta la plaza de O Berbés.
De esta manera, el Gobierno de Núñez Feijoo quiere construir «unha auténtica rolda urbana, que conxugue os intereses da cidade e os do porto de Vigo». El futuro túnel será un único paso subterráneo desde la entada por la AP-9 en Buenos Aires hasta la calle Coruña, con varias entradas y salidas en sus tres kilómetros de trazado. Para ello se eliminará el de pequeñas dimensiones construido delante del muelle pesquero y enlazará con el de O Berbés.
En el capítulo de mermas, Agustín Hernández no ha considerado necesario mantener el aparcamiento subterráneo, que hubiera sido un complemento para el auditorio de Beiramar. Pese a ello, la empresa que redacte el proyecto estudiará su viabilidad y rentabilidad, con lo que la Xunta abre la puerta a su mantenimiento si las cifras son positivas.
Sin aparcamiento
Este aparcamiento estaba previsto para atender la demanda en una zona que será claramente residencial una vez que los frigoríficos allí existentes se trasladen fuera de la ciudad. También como refuerzo del existente en el palacio de congresos, especialmente tras un recorte del proyecto que lo dejo en la mitad de las 700 plazas iniciales. En función de las circunstancias, el proyecto de túnel podría ser sometido a exposición pública antes de su aprobación.