Los propietarios del Arco de Quirós, inmueble que comunica la praza da Princesa con la calle Fermín Penzol, están pendientes de obtener licencia de la Gerencia Municipal de Urbanismo para su restauración.
El edificio se encuentra apuntalado desde hace más de un año con unas aparatosas estructuras que invaden parte de la calle Fermín Penzol. Esta situación contribuye a deteriorar la imagen del Casco Vello ante los turistas y los ciudadanos, en general, máxime en un momento en el que precisamente se trata de recuperar su mejor cara.
El responsable municipal de Patrimonio Histórico, Eudosio Álvarez, explicó ayer en rueda de prensa que se han enviado varios avisos a la empresa para que inicie de una vez las obras de restauración, pero la respuesta ha sido que están pendientes de los trámites de licencia para poder comenzar.