Tras firmar la moción de censura que cambió el gobierno nacionalista de O Porriño por uno de centroderecha, el concejal se retira de la política municipal
05 feb 2010 . Actualizado a las 11:51 h.Su golpe de mesa retiró al incombustible Jose Manuel Barros de la política al escindirse como grupo independinte y dividir al PP. El mismo voto que puso Raúl Francés en la alcaldía lo ha retirado esta semana. Casi se podría decir que la mano de Gonzalo Ordóñez es decisiva en el Concello de O Porriño. Pese a ello, ha puesto punto y final a su trayectoria en la política municipal.
-¿Es definitiva la retirada?
-De la política municipal por completo; de la general... nunca se sabe lo que pasará el día de mañana. Mi deseo es no tener un final tan precipitado y prematuro como la mayoría de los políticos españoles, que cuando pueden ofrecer lo mejor de sí se jubilan o los jubilan.
-¿Se puede decir que a usted lo retiraron? Al fin y al cabo su marcha dejó el camino libre a Nelson Santos.
-No. Simplemente creo que todos debemos ser muy escrupulosos al analizar los resultados electorales. Creo que hay que ser consecuentes con la voluntad popular.
-Se ha hablado de los intereses personales de los líderes en la moción de censura.
-Nunca tuve ninguna pretensión personal, ni antes ni ahora. En cada momento tomé la decisión que creía más correcta. Creo haber demostrado con mi comportamiento que jamás prevalecieron las cuestiones personales ante el interés general de la población.
-Su marcha se produce justo después de apoyar la moción, es casi una huida.
-En mi retirada influyeron muchos factores. Todo el mundo tiene su ciclo en una actividad y creo que yo cerré el mío. Lo adecuado ahora es que tome el relevo gente que quiera seguir luchando por el pueblo.
-Entre ellos, los compañeros que ahora lideran la lista de independientes.
-Una de mis mayores satisfacciones ha sido estar acompañado por un grupo absolutamente encomiable, generoso, capacitado y dispuesto a ofrecer lo mejor de sí mismo. Una de mis prioridades fue que los dos ediles y otras personas del grupo tuvieran un lugar en el gobierno del 2011.
-Si hay problemas en el tripartito, ¿podría volver Independientes?
-Rotundamente no. Independientes de O Porriño fue una necesidad coyuntural pero nunca una opción a largo plazo y no volverá aunque el tripartito no funcione. Hoy no tendría sentido, la previsión es que se integre en el PP.
-Su apoyo ha sido decisivo tanto en el actual gobierno como en el de Raúl Francés.
-Creo que dimos muestras de una generosidad que raya casi el martirio. Eso es una virtud que les faltó a los políticos de entonces y a algunos de los de ahora.
-¿No es contradictorio apoyar al BNG y ahora a PP? Incluso estuvieron dispuestos a entrar en el gobierno de Francés.
-La idea de pactar con el PSOE y el BNG estuvo sobre la mesa. La prioridad siempre fue el PP pero si no se podía no queríamos que O Porriño perdiera cuatro años. Había que configurar un gobierno de estabilidad. En política lo prioritario es afrontar los problemas locales por encima de las ideologías. Si hay buenos servicios lo disfrutan los de izquierdas y los de derechas.
-¿Relajado después de dejar atrás todo esto?
-Creo que hice lo correcto pero mentiría si dijera que los problemas de O Porriño no me preocupan. He vivido y disfrutado siempre en la ilusión de hacer un municipio grande. La verdad es que junto a la tranquilidad de dejarlo también está el descontento por no haber sabido realizar estas ideas. La verdad es que tengo que agradecerle a todos los vecinos la deferencia que tuvieron conmigo y el cariño que siempre me han mostrado, independientemente de las ideas.
-¿Cree que Nelson Santos será un buen alcalde?
-Es mi deseo, porque está en juego al futuro de nuestro concello.