Nigrán y la felicidad de Yaiza

OURENSE CIUDAD

La niña de 11 años presentó ayer su libro autobiográfico que ha conmovido en Ourense y donde narra vivencias en Patos

11 nov 2008 . Actualizado a las 11:53 h.

Solo tiene once años pero su vida ha dado ya para escribir un libro. Agora son unha nena feliz , es el título de la obra con la que Yaiza Moure ha conquistado el corazón de los lectores ourensanos. Pronto lo hará también en Nigrán, el lugar donde se desarrollan buena parte de las vivencias que cuenta en el libro.

La joven escritora visitó ayer al alcalde de Nigrán, Efrén Juanes, y a la responsable de Educación, Estela Pérez, y éstos adquirieron un lote de ejemplares para repartirlos en los colegios públicos y en la biblioteca.

Están convencidos de que la historia de Yaiza merecer ser conocida por todos los vecinos. Es la historia de una niña abandonada por su madre al poco de nacer y que anduvo «deiquí pra elí, e dalá pra acá» en orfanatos y adoptada por diversos familiares hasta que por fin encontró la felicidad con una de sus cinco tías de Ourense. Ahora se aferra con todas sus fuerzas a su felicidad para que su vida no vuelva a dar un giro inesperado.

Falta de cariño

Pese a su corta edad, ya sabe lo que es carecer de todo, especialmente el cariño de sus progenitores. No conoce a su padre y su madre la dejó en un centro de acogida nada más nacer, en Vigo, porque no la podía atender.

Después pasó por varios orfanatos hasta que una tía suya decidió adoptarla y sacarla de un centro de acogida de monjas donde se encontraba muy a disgusto.

Uno de sus peores recuerdos en este último lugar es «cando lle pegaban a un neno de tres anos cando se mexaba, algunhas nenas cambiábamoslle a roupa ó tempo que botabamos as outas no montón de lavar sin que as monxas se enteraran».

Su tía Vicky la escolarizó en un colegio de Ourense y allí conoció a Loren, su profesora de tercero de Primaria y a su marido, el psicólogo Camilo Brandín, con quienes entabló una gran amistad. Con ellos ha pasado los últimos veranos en su casa de Patos.

Algún día recordará sus vivencias de la infancia en Nigrán como una de las más felices. En Patos vio el mar por primera vez, aprendió a andar en bicicleta y se dejó impresionar por el templo de Panxón.

Todas sus experiencias están recogidas en el libro que el Ayuntamiento de Nigrán va a promocionar para colaborar en la incipiente carrera literaria de una niña que ha vivido intensamente.