El Parlamento fija penas de hasta un año de cárcel para quienes presionen a mujeres a utilizar el burka o el «niqab»
14 jul 2010 . Actualizado a las 02:51 h.La Asamblea Nacional francesa aprobó ayer por abrumadora mayoría la prohibición total del velo integral islámico en todos los espacios públicos del país. El texto fija en 150 euros la multa para las mujeres que infrinjan la normativa y 30.000 euros y un año de prisión para el hombre que las obligue a cubrirse.
El resultado de la votación, 335 votos a favor y solo uno en contra, se explica por la decisión de la gran mayoría de la izquierda de ausentarse en la votación. Socialistas, verdes y comunistas se reconocen contrarios al uso del burka, pero ponen por delante el riesgo jurídico que supone la prohibición total: un dictamen contrario del Consejo Constitucional sería «un regalo inestimable para los integristas que todos combatimos», según el diputado socialista François de Rugy. El Consejo de Estado ya advirtió en marzo de que la medida podría ser «jurídicamente contestable».
Para esquivar estos obstáculos, el proyecto de ley que el Gobierno decidió enviar al Parlamento el pasado 19 de mayo no alude en ningún momento al velo integral, sino que prohíbe simplemente «ocultar el rostro» en los espacios públicos. Entrará en vigor en la primavera del 2011, después de una campaña de información y siempre y cuando el Senado le dé su visto bueno en octubre. Las multas podrán ir acompañadas o ser sustituidas por unos cursos de ciudadanía, según los casos. Las sanciones se duplicarán para quien obligue a una menor a cubrirse por completo.
El debate sobre la necesidad de prohibir el uso del velo integrar saltó hace un año, después de que un diputado comunista consiguiera la creación de una comisión parlamentaria que estudiara el problema y propusiera soluciones. Solo consideraron legalmente posible prohibirlo en el ámbito de los servicios públicos.
Unos días después, Nicolas Sarkozy proclamó solemnemente ante el Congreso reunido en Versalles que «el burka no es bienvenido en el territorio de la República» porque atenta contra la dignidad de la mujer.
Las discusiones subieron de tono cuando, en vísperas de las elecciones regionales, el Gobierno lanzó el debate sobre la identidad nacional, al que daría carpetazo después de su derrota en los comicios y la resurrección electoral a su costa del Frente Nacional. Finalmente han triunfado las tesis de los diputados más conservadores, que recibieron en abril todo el respaldo de Sarkozy.
Los datos del Ministerio del Interior reducen a unas 2.000 las mujeres que usan el velo integral en Francia. Los sindicatos policiales se muestran escépticos sobre la posibilidad de aplicar la nueva ley en la práctica. El problema se les plantea por partida doble: multar en los barrios más conflictivos puede originar enfrentamientos y agresiones, pero los funcionarios se preguntan también cuáles serán las reacciones si detienen a una millonaria saudí a la salida de un gran hotel o una tienda de lujo, o qué ocurriría con las visitas de determinados mandatarios de países islámicos.