El contrato del móvil exigirá suscribir una tarifa de datos y otra de voz por 24 meses, además del precio del terminal
11 jul 2008 . Actualizado a las 16:26 h.Videoconferencia, radio, Bluetooth para intercambio de archivos o conexión con otro dispositivo que no sea un manos libres, soporte para flash, envío de MMS, grabación de vídeo, ranura para tarjetas de memoria, batería intercambiable... Son algunas de las cosas que no tiene el iPhone 3G, carencias inexplicables para los detractores de este teléfono que hoy se pone a la venta en una veintena de países, entre ellos España. Sin embargo, el móvil de Apple se ha convertido en el gadget más deseado por los tecnoadictos y de su primera versión se han vendido más de seis millones de unidades en un año, a pesar de haber sido comercializado solo en Estados Unidos y, desde diciembre pasado, también en el Reino Unido, Francia y Alemania.
¿A qué se debe la fiebre del iPhone? Probablemente a la combinación de diseño, tecnología y márketing, señas de identidad de Apple desde que hace siete años inventó el iPod. Al igual que hizo con el mercado de la música, Apple ha revolucionado el de la telefonía con un dispositivo eminentemente táctil, enfocado a la navegación web y todos los servicios derivados de Internet, y cuyo gasto dependerá más de las tarifas de datos que de las llamadas. Adiós a los teléfonos con teclas alfanuméricas, en los que había que pulsar tres veces el 2 para poner la letra c; bienvenida una nueva generación de dispositivos con teclados virtuales, pantallas panorámicas y dotados de sofisticados sensores.
La expectación que ha despertado este lanzamiento no tiene precedentes: en la Apple Cube de Nueva York hay gente haciendo cola desde hace una semana, aunque será Jonny Gladwell, un joven neozelandés residente en Auckland, quien tendrá el honor de ser el primero en el mundo en adquirir un iPhone 3G, gracias al huso horario. En Madrid se espera una avalancha de compradores en la nueva tienda que Telefónica inaugurará hoy en la planta baja de su sede de la Gran Vía.
La compañía española, que de momento tiene la exclusiva del iPhone para nuestro país, hizo ayer oficiales las tarifas del nuevo teléfono. Básicamente se resume así: el comprador del iPhone tendrá que suscribir obligatoriamente un plan de datos, que permite navegar por Internet a 3,6 megas de velocidad. Hay dos opciones: 15 euros al mes, que reduce la velocidad a 128 kilobytes a partir de los 200 MB de descarga, y 25 euros, que lo hace a partir de 1 GB. El usuario debe añadir un consumo mínimo de voz (entre 9 y 90 euros al mes) y el precio del terminal, que depende de esas dos variables y de si se trata de un alta nueva, una migración o una portabilidad (cambio a Telefónica desde otro operador).
El contrato es por 24 meses, aunque los usuarios que lo deseen se podrán dar de baja en cualquier momento con la misma penalización que se aplica a otros móviles de la compañía. En Galicia estará disponible en 124 puntos de venta (62 en la provincia de A Coruña, 37 en la de Pontevedra, 13 en la de Lugo y 12 en la de Ourense).