El titular del juzgado número 2 de Santiago, Francisco Javier Míguez Poza, ha dictado un auto en el que acuerda la apertura de juicio oral contra el abogado compostelano Antonio Neira Domínguez por apropiación indebida o, alternativamente, por un delito de estafa, ambos en modalidad agravada.
En su auto, el juez ordena que se requiera al acusado para que preste una fianza de 42.000 euros «para asegurar las responsabilidades pecuniarias que, en definitiva, pudieran imponérsele», con el apercibimiento de que, de no prestarla, «se le embargarán bienes en la cantidad suficiente para asegurar la suma señalada». El magistrado declara órgano competente para el conocimiento y fallo de la causa a la sección compostelana de la Audiencia.
Los hechos objeto de estas actuaciones se remontan al año 2002. El fiscal señala que la compañera del antiguo empresario José Octavio Prados Palomino, A.?C.?B., realizó varias entregas de dinero al abogado para los pleitos en los que el letrado representaba a Prados, «en concepto de honorarios y también de provisión de fondos». Añade el ministerio público que, entre Octavio Prados y su compañera «existía un acuerdo sobre cómo compensarle a ella por esas cantidades que ella adelantaba». Los pleitos generaron además conflictos entre Prados Palomino y su abogado.
Los antecedentes del auto judicial señalan que la relación entre el abogado y su cliente aumentó cuando, en septiembre de 2002, llevó con éxito la defensa de Prados en una causa penal que se seguía contra él en Toledo. Y que, en este contexto, la compañera puso al corriente al abogado de otro pleito en el que había sido parte relacionado con su separación y con la pensión de alimentos de sus hijos.
Siempre según el fiscal, el letrado Neira Domínguez habría convencido a la mujer de que podría conseguir para ella una cantidad mayor, por lo que «acordaron verbalmente que el letrado promovería el procedimiento pertinente».
El ministerio público considera, sin embargo, que Antonio Neira «no tenía realmente intención de cumplimentar el encargo que había recibido» y que convenció a la mujer de que le entregara 12.000 euros. La mujer asegura que pagó en mano y que el acusado no le dio recibo, «a pesar de que ella se lo pidió». La supuesta perjudicada dice que, desde entonces, su pleito no se movió y afirma que en noviembre del 2003, hallándose en una situación económica complicada, le pidió al abogado que le devolviera al menos una parte de los 12.000 euros. Neira le retornó 1.588,64 pero, ante sucesivas peticiones de la clienta para que le entregara el resto, el 3 de septiembre del 2007 Neira Domínguez negó haber recibido los 12.000 euros.