El tramo final de la nueva infraestructura, en pendiente, coge por sorpresa a muchos usuarios
24 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La muerte de dos personas, como consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido el domingo en la rotonda de Santa Lucía, al final de la AG-59, obliga a revisar la señalización de este punto de la red viaria compostelana.
Fuentes del Hospital Clínico confirmaron que Jesús T.F., de 61 años, que viajaba como acompañante de Ignacio P.C., de 32 años, que falleció en el acto, murió de madrugada en el recinto hospitalario. El siniestro ocurrió a las 20.55 horas al chocar violentamente con el muro de contención de hormigón de la rotonda el Rover con matrícula C-5844-BF.
La Guardia Civil de Tráfico tiene claro que, en en ese accidente, «el conductor reaccionó tardíamente ante la finalización de dicha vía y la existencia de la rotonda». Una «posible distracción» y circular a «una velocidad inadecuada», así como que la víctima no llevase puesto el cinturón de seguridad, son factores que tienen también en cuenta los agentes de Tráfico en el atestado de un siniestro que no es el primero, aunque sí el más grave, en la conexión con la nueva autovía AG-59.
Solo seis horas después de que, el viernes 21 de noviembre, se abriese al tráfico esta nueva infraestructura, un conductor se precipitaba sobre la autopista AP-53 desde la parte superior de la rotonda que enlaza los dos viales. En este caso, el automovilista sufrió heridas de gravedad. El golpe fue tan violento que el coche rompió el muro de hormigón y terminó incendiándose.
Muchos usuarios coinciden en que la autovía se termina, prácticamente «de repente» -aunque hay señalización que así lo indica-. Pero, vista la gravedad de los accidentes ocurridos en este punto, se impone una revisión a fondo para tomar las medidas oportunas.