Un congreso reúne esta semana a figuras mundiales de la profesión en una ciudad que fue referencia para ellos en los 90 y que ahora está sumida en la discreción
04 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Santiago vuelve a ser esta semana, a partir del jueves, el epicentro de la arquitectura mundial. Ya vivió tiempos mejores, en los que a cada proyecto de cierta relevancia se le adjuntaba un nombre rutilante, a veces conocido, a veces impronunciable, pero siempre con solera y prestigio en una profesión que ha cambiado radicalmente en las últimas dos décadas.
El caso es que quince arquitectos de peso internacional, entre los que se encuentran Álvaro Siza, Zaha Hadid, Carme Pinós, Shigeru Ban o Anne Lacaton, entre otros, participarán en los quintos Encontros Internacionais de Arquitectura que se celebrarán en Santiago los días 8, 9 y 10 de noviembre.
Cada uno de los ponentes hablará de su propia obra ya terminada, pero el congreso reunirá en Compostela a unos 1.500 profesionales procedentes de Malasia, Argentina, Holanda, Grecia y de Portugal y España. En la organización participa el Colexio de Arquitectos de Galicia y las ponencias se emitirán por videoconferencia a través de la página web www.encontrosdearquitectura.org.
Interés mundial
Uno de los responsables del congreso, Luciano Alfaya, destacó el interés de arquitectos de todo el mundo por participar en el mismo y anunció que durante estos tres días estará abierta la exposición 44 Young Architects en la Casa da Conga, en la que se podrá observar trabajos de jóvenes profesionales y apreciar distintas fases de varios edificios singulares de la ciudad como el Palacio de Congresos.
El fin último de las jornadas es fomentar el debate y el conocimiento, declaró Luciano Alfaga, que agregó que los arquitectos que asistirán a la cita tienen formas de hacer arquitectura muy diferentes, «pero conocer lo que están haciendo otros es un estímulo suficiente para la mayoría de los congresistas», concluyó.
El decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, Celestino García Braña, dijo del mismo que la arquitectura no es un lujo, «sino una necesidad vital, social, y es nuestra obligación transmitirla a los ciudadanos». El congreso se celebra cada dos años desde 1999 y esta edición presenta como novedad que los actos se trasladan a distintas sedes con el objetivo de aproximar experiencias de los arquitectos a los santiagueses.