El drama de Peregrina, que no dijo ni «ay» cuando vio acercarse a su hijo para pegarle un golpe que la llevó a la uci
Estaba planchando en su casa de Bueu cuando su hijo mediano se le acercó y, según ella, le destrozó la cara. Ese puñetazo era la punta del iceberg de una historia mil veces repetida: la de una familia con un descendiente esquizofrénico que no logra vivir en paz


