Juane: «A ver si puede entrar anticorrupción por cobros en B»

xabi otero PONTEVEDRA / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

El santiagués amenazó con sacar papeles con presuntos pagos en dinero B realizados por el club granate

25 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La doble demanda acumulada de Fran Crujeiras contra el Pontevedra ha dejado un poso inesperado. La vista oral celebrada ayer en el Juzgado de lo Social número 1, para dirimir la procedencia del despido del ex director general del club y la petición de extinción del contrato de trabajo, quedó en un segundo plano en un momento de bastante tensión entre dos de los abogados presentes.

El ambiente estaba enrarecido desde el inicio, pero un comentario del abogado que defendía los intereses de la Fundación Pontetec, Diego Huerta de Uña, encendió la chispa que dio origen a un fuego cruzado que dañó un poco más la imagen del Pontevedra. Comentó que «el club y la fundación podían ir a un juicio penal contra él, y no lo hicieron, pero advertimos de que aún están a tiempo de hacerlo. Esa es una muestra de buena voluntad».

Segundos más tarde adornó así la afirmación de que Crujeiras se desentendió de la crisis que azotó al Pontevedra: «El capitán del barco se fue a Ourense», dijo. Y a continuación encendió la mecha: «Crujeiras ha abusado de su amistad con un abogado para empezar a hacer una serie de maniobras, de tretas, que no tienen justificación».

El presunto aludido no interrumpió su dialéctica, y aguardó cariacontecido, a que acabara su exposición, para entrar al trapo nada más tomar la palabra con un enfado más que patente. «Eso que ha dicho de tretas, estratagemas de un amigo abogado es grave. ¿No sé a quién se refiere?. Espero que no sea a mí. ¡Respéteme!», espetó con firmeza Miguel Juane.

Le retó a sacar papeles

Acto seguido lo retó a sacar papeles dejando entrever que disponía de pruebas escritas que pondría en entredicho la legalidad de la gestión del club. «Vamos a hablar de todo. A ver si puede entrar la fiscalía anticorrupción por cobros con dinero B...», amenazó.

Un estupor silencioso recorrió la sala, dada la gravedad de las acusaciones vertidas. Entonces el abogado de la acusación rebajó su discurso. «Crujeiras es el que intentó poner algo de transparencia en el club. Retiró un dinero, como hacía habitualmente. Ciñámonos al pleito», declaró.

A su entender, se estaban utilizando «elementos falaces» contra su cliente. Por eso volvió a advertir que «lo vamos a sacar todo: Lo que se habló en el consejo de administración», cuando se trató la renovación del contrato por tres temporadas de su defendido, «quién lo aprobó...», si las cosas seguían por la misma línea de actuación.

«¿Quiere entrar en Pontetec?»

Y siguió: «¿quiere que entremos en Pontetec, en los contratos...? Está ampliando cuestiones del pleito».

Además, trató de poner de manifiesto la mala política de gestión de las cuentas al apuntar que «mire el conocimiento que tienen de los números del club, que no saben que retiró 26.800 euros y no 23.000 como dicen. Quieren descontar cantidades que no se formularon en el SMAC, y ahora no puede entrarse en eso en este juicio. Lo que se debate es si la retirada fue fraude de ley, con o sin consentimiento del club, si tenía derecho a hacerlo...».

El Pontevedra solo le reconoció el derecho a percibir unos 2.000 euros de los 32.000 adeudados, después de restarle los 26.800 retirados de la cuenta bancaria y 3.403 «que cargó indebidamente al club», dijo.