El proyecto del museo de la cantería de Cuntis está un poco más cerca. El Concello anunció a principios del pasado octubre que estaba en marcha un trabajo para recopilar e inventariar el rico patrimonio material e inmaterial vinculado a los canteros del municipio.
Ese informe, que se completaba con la elaboración de un audiovisual y un audio, ya fue entregado en el Ayuntamiento, según confirmó la concejala de Cultura, la nacionalista Belén Pazos. «O traballo xa está presentado no Concello e despois das vacacións de Nadal poñerémonos con el para ver as posibilidades que hai de musealización. Eles pensan que si, e nós tamén, claro», apuntó la edila. Pazos Touriño no desveló las posibles ubicaciones que maneja el Concello para ese museo de la cantería.
El inventario del patrimonio incluye una relación de canteros del municipio, obras, herramientas, fotografías, historias y sucesos en torno a la cantería (modos de vida, familia,...), además del latín de los canteros, la jerga cerrada que empleaba este gremio y que, según el Ayuntamiento, corre el riesgo de perderse si no se pone en valor. El audiovisual tiene una duración de cinco minutos y el audio, titulado O son da pedra, de tres.
Para que el trabajo fuera lo más riguroso posible el Ayuntamiento solicitó la colaboración de los propios canteros y sus familias. Para que los profesionales que viven, estén o no en activo, y los allegados de los canteros ya desaparecidos aportaran datos sobre su trabajo (nombre y obras en las que participó) se llevaron a cabo reuniones en varias parroquias de Cuntis.
Aportación de escritores
En su momento, el equipo de gobierno también destacó el valor de las aportaciones sobre los canteros realizadas por los escritores locales como Olimpio Arca Caldas y Fernando González Graña. El presidente de la Fundación Terra Termarum Castrolandín, Olimpio Arca, publicó en 1998 un libro titulado Canteiros de Cuntis, donde hace un recorrido por los canteros del municipio.
Entre esas figuras está el último alcalde republicano de la localidad, Manuel Rodríguez, el escritor y periodista Xoán Xesús González o el escultor Maxín Picallo Durán, autor del monumento a los canteros de la plaza de la Constitución, sufragado con aportaciones de los vecinos.
Fernando González se centró en el latín de los canteros en dos artículos publicados en la revista A Taboada, que editan las asociaciones culturales O Meigallo de Cuntis y A Cabana de Moraña. Se trata de una jerga cerrada a la que solo podía acceder el gremio de los canteros. Solo estos profesionales estaban autorizados a conocer el significado de esta lengua y solo ellos podían transmitirla a sus discípulos, sin que ninguna persona ajea a la profesión pudiera tener acceso a ella.
En el caso de Cuntis, hace cincuenta años era fácil encontrar a una mujer hablando con su marido en el latín de los canteros.