Patricia Aboal defendió ayer junto a su padre el derecho que tiene su familia «a seguir viviendo en la casa en la que llevamos toda la vida, o en todo caso a nos den un nuevo sitio donde vivir». Asegura que Costas quiere desalojarles de la vivienda «sí o sí, sin darnos ninguna otra alternativa, sin ofrecernos ni un euro, sin pararse a pensar que están dejando en la calle a una familia entera».
Patricia Aboal asegura que la familia subsiste gracias a una pensión de 700 euros de su padre y al sueldo de su marido, de apenas 900. «Yo no trabajo, ya que tengo que atender a los dos niños, de seis y tres años», explicó.
La joven asegura que el dinero no les da para poder afrontar el pago de un alquiler, y por ello está dispuesta a llegar a donde haga falta. «Estamos dispuestos a is a donde sea sea -enfatizaba ayer-; si hace falta llegar a Zapatero para pedir que se nos haga justicia, lo haremos».
Propietarios
Patricia, su padre y su hermana -que ya no reside en la vivienda- defienden que la propiedad de la vivienda es suya, y no comprenden cómo puede ser que una casa edificada hace casi ochenta años, por la que el Concello cobra el IBI cada año y de la que pueden demostrar que son propietarios, puede ser pretendida ahora por Costas alegando que está en terrenos de su demarcación. «Lo que quieren hacer con nosotros es una injusticia», insisten.