Domínguez cree que en la economía van a venir dos o tres años muy duros.
05 sep 2008 . Actualizado a las 10:49 h.Cualquier excusa es buena para ir de compras pero la inauguración de una tienda de Adolfo Domínguez lo es más, sobre todo si es él en persona, el que les puede aconsejar sobre las prendas de esta temporada.
-¿Cuáles son las tendencias para este otoño - invierno?
-Hay algo que no logra entrar y que me encanta: la vuelta a lo fluido. Las mujeres prefieren ir ceñidas. Está entrando pero con una lentitud que yo me conozco. Las chicas se sienten mejor ceñidas y punto. [Se ríe]
-¿Cuál es la prenda comodín para la mujer?
-Me encantan los vestidos y las faldas. Y me gustan más los pantalones sueltos que los ceñidos. Tengo ganas de pantalones con pinzas, como lo llevan los anglosajones, aunque solo sea por cambiar. En vestidos ya es distinto, me gusta el ceñido tanto como el otro.
-¿Y la del hombre?
-Me encantan las chaquetas muy moldeables y si pueden ser de punto, mejor, como los blasier de punto. Pero cada uno debe tener sus prendas fetiches. No creo en la ropa unisex. No entiendo a las mujeres que van en vaqueros.
-Cuando se levanta por la mañana, ¿le cuesta mucho elegir lo que se va a vestir?
-Soy de un aburrido... Me encanta el azul marino y el negro. Y en verano, el blanco. Tengo muy pocas prendas. Eso es muy masculino. Aunque el hombre creo que ahora se cuida más que la mujer.
-¿Cómo ve la moda actual?
-Si algo caracteriza el tiempo actual es la combinación de tendencias. Es una mezcla excesiva, en mi opinión.
-Ha habido una gran revolución en la moda en los últimos años...
-Es positivo, que la moda esté al alcance de todos es algo que se le debe a la democracia de la economía y de la política. Antes era un elemento diferenciador, ahora ya no lo es. Solo hay que ver a las estrellas de Hollywood cómo van: con vaqueros y T-shirt. ¿Sabes lo que te diferencia hoy? El grado de refinamiento intelectual.
-Este nuevo formato de tienda, ¿lo está implantado en varias ciudades?
-Me gustan más las tiendas grandes que las pequeñas. Hoy hay menos tiempo y aunque salir de compras es algo lúdico, hay que ponérselo fácil al cliente: que alguien pueda ir y coger todo en un sitio sin tener que desplazarse con el tráfico tan farragoso que hay en las ciudades. También es una cuestión económica, es más barato el metro cuadrado cuando son 1.000 metros que cuando son 100.
-¿Y por qué Pontevedra?
-Porque me gusta mucho. Estoy convencido de que tiene un modelo alternativo al de Vigo que puede darle buenos resultados en los años venideros. Los pontevedreses han apostado por una ciudad más bonita que Vigo, más ordenada, más agradable... Pontevedra va a ser una revelación
-¿Cómo ve el futuro económico?
-¡Cuándo no es complicada la vida! No siempre el cielo es azul. Estamos pasando por un momento de fuerte turbulencia. Que vienen dos o tres años duros es seguro.
- Cree que la solución no va a ser rápida...
-EE.UU. fue el orígen de la crisis financiera pero están saliendo de ella. Allí la economía se ajusta con una rapidez brutal. Las empresas pueden despedir gente, reducir salarios e inmediatamente al cabo de seis meses se ha solucionado todo y vuelven a coger gente. Aquí las crisis las hacen reposar en los hombros de las empresas. La gente no se entera de ellas. Solo se entera de la crisis el que es despedio.