Vecinos afectados por el desdoblamiento de la PO-531 harán cortes de tráfico en el puente de A Barca a partir de la próxima semana. El primer corte podría tener lugar el martes, a partir de las 20 horas. Anoche, cerca de 300 personas interrumpieron la circulación en la carretera de Vilagarcía a la altura de la rotonda de San Caetano (Alba).
Un amplio despliegue de la Guardia Civil impidió que el corte contagiase a la carretera de Santiago y colapsase la circulación en toda la zona norte de Pontevedra. En el cruce de Alba de la N-550, los agentes desviaron los coches que normalmente giran hacia la rotonda de San Caetano.
El despliegue logró igualmente evitar el colapso de la carretera en otros puntos del recorrido. En Curro, se establecieron desvíos a la altura de la Iglesia y, de igual forma, también se facilitó que los coches que salían de Pontevedra circulasen por vías distintas a la PO-531.
Los conductores se buscaron la vida como pudieron. Quienes se dirigían a O Salnés lograron zafarse del corte por vías de Poio y Sanxenxo, mientras que la autopista AP-9 y la N-550 sirvieron de vías alternativas para enlazar Pontevedra y Vilagarcía.
Todas las salidas
A la altura de la rotonda de San Caetano, los vecinos cortaron todas las salidas, incluida la vía de conexión con la carretera de Santiago, bajo la atenta mirada de una dotación de la policía nacional. Poco después, acudieron al lugar agentes de Tráfico que ayudaron a los conductores que venían de Vilagarcía a dar la vuelta. Estos conductores tuvieron que regresar hasta Curro para acceder por A Portela en Pontevedra, eso sí, dando un rodeo de 20 kilómetros.
Durante tres cuartos de hora, los vecinos dieron vueltas a la rotonda gritando lemas contra los planes de la Consellería de Política Territorial como Caride escoita, o pobo está en loita y Das nosas casas non nos moverán.
Algunos camiones hicieron sonar el claxon antes de que la Guardia Civil les facilitase dar la vuelta en sentido hacia Curro. Al cuarto de hora de iniciada la protesta, algunas bocinas quedaron ahogadas por el fuerte pitido del tren que pasaba por las inmediaciones.
Los vecinos exteriorizaron nuevamente con pancartas de Non ao proxecto su oposición a los planes de Política Territorial. Argumentan que hay otras soluciones mejores que el desdoblamiento de la PO-531 para canalizar el tráfico, entre ellas, la supresión del peaje entre Pontevedra y Curro en la AP-9 o la construcción de la autovía A-57 entre Pontevedra y Curro.
El hecho de que los vecinos no hayan sido recibidos todavía en Santiago molesta especialmente al colectivo de afectados. «É na consellería onde se toman as decisións e os de Santiago aínda non falaron con nós», señalaban ayer.
A medida que pasan los días se observa más gente en las protestas y una mayor inquietud. Un dato puede dar idea de la situación. Al iniciarse el corte, los vecinos preveían cortar el martes en el semáforo de Campañó. Tres cuartos de hora más tarde, optaron por el puente de A Barca, un punto en el que la protesta provocará más atascos.