La Denominacio??n Valdeorras busca abrir nuevos mercados elaborando vino tinto y tostado

OURENSE

«Debemos diversificar as nosas producións e sacar produtos que sexan complementarios aos que estamos elaborando actualmente e que nos axuden a entrar en sectores de mercado nos que non temos presenza». Así explicaba el presidente del consello regulador de la Denominación de Origen Valdeorras, José Luis García Pando, el proyecto de elaboración de vinos tinto y tostado a través de las variedades godello y garnacha tintorera. Un proyecto que todavía está en fase de estudio y al que todavía le queda un año en el laboratorio antes de dar el salto a las bodegas, pero cuya primera cosecha fue presentada a una treintena de profesionales del sector ayer (y también a algunos rostros de la vida política comarcal).

Buscar nuevos nichos de mercado a los que la denominación todavía no ha accedido es el objetivo primordial de un estudio que ha sido sufragado por la consellería de Medio Rural con 44.000 euros, cuyo máximo dirigente, Alfredo Suárez Canal, insistió en esta idea de buscar nuevos clientes.

Este año se repetirá

«O godello xa ten un nicho de mercado, pero parécenos que ten potencialidades por explotar», explicaba el técnico encargado del proyecto (junto a Sonia Soto), Jorge Mazaira. «Tamén a garnacha tintorera nos está dando moitas alegrías», remarcaba para aventurar que ambas variedades «poderían servir para diversificar mercados e abrir expectativas porque se pode abrir un mercado con produtos novidosos» al tiempo que, insistió, serían una marca de prestigio «por poder elaborar un produto de calidade».

Mazaira recordó que el consello regulador trabaja en la elaboración del nuevo reglamento, «e se queremos introducir este concepto de viños tostados temos que saber a que nos temos que ater». Según el trabajo desarrollado tras la última vendimia, el tostado puede elaborarse en dos variedades: dulces naturales (a los que se les puede añadir alcohol) y naturalmente dulces (a los que no se les puede añadir alcohol). Este primer estudio demostró que los parámetros todavía no son los adecuados, al menos en el caso de los vinos elaborados a base de godello. En cuanto a la garnacha, el experimento dio unos resultados mucho más positivos respecto a lo esperado, con 15 grados de alcohol y 136 gramos de azúcares residuales. Con un visual «quedou planchado», sintetizó Mazaira el resultado. Por eso, mostró su esperanza de que las bodegas «aposten por facer unha experiencia e podemos sacar adiante este produto».