El hogar del transeúnte de la capital tiene capacidad para atender a 41 personas. Existe una habitación con 17 camas para hombres que están de paso, otra con once para los más ancianos o poseen trabajo. Para las mujeres hay una habitación con ocho plazas, mientras que en otro compartimento se reservan cinco plazas para las unidades familiares que se alojen en este centro. La modificación de la estructura actual es una de las variaciones que tiene en mente la concejal de Benestar Social, Marga Martín: «Non pode ser cunha habitación sexa para dezasete persoas, está demasiado masificada».
Otra de las prioridades de la responsable del área Social pasa por la profesionalización de los empleados del hogar del transeúnte. Esta mejora en la formación permitiría dar un servicio más integral y adecuado a las necesidades de las personas que habitualmente pernoctan en él y que sufren una situación de marginación social compleja, que demanda una actuación más global que la de ofrecerles un lugar donde dormir.
Moradores
Los últimos datos oficiales sobre el número de pernoctaciones en el hogar del transeúnte hacen referencia a 2006. Durante el pasado año se atendió a seiscientas personas distintas que, en un 37% de los casos, son vecinos del municipio que por diversas circunstancias han perdido su casa. En total, se han contabilizado ocho mil estancias. Según los datos de la memoria social del Concello, cada usuario que además de pasar la noche utilice el comedor supone un gasto de cuarenta euros para las arcas municipales.
Para hacer frente a estos gastos, el Concello de Ourense establece un presupuesto de 55.000 euros para el mantenimiento de esta instalación municipal.