Rescatados siete ciclistas con hipotermia en una prueba de montaña en Ourense

p. seoane OURENSE / LA VOZ

GALICIA

Santi M. Amil

Niebla y viento dificultaron el paso por la sierra de San Mamede

10 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Hasta siete personas, seis hombres y una mujer, participantes en una dura prueba de ciclismo de montaña, tipo BTT, precisaron el sábado ayuda de una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico para abandonar el lugar donde se encontraban, en situación de hipotermia y con riesgo para la salud. El hecho de que los agentes tuvieran conocimiento previo de la prueba, fueran aficionados a esta práctica y conocieran la zona, resultó providencial, pues las bajas temperaturas, la niebla, la lluvia y el viento, hicieron mella en varios participantes. Los agentes se desplazaron desde el alto de O Rodicio en dirección a la sierra de San Mamede, al percatarse de la densa niebla existente, como explica Javier Prieto. Se adentraron en la zona de montaña desde las pistas que conducen al pueblo de Mazaira, en Montederramo, a unos 800 metros de altitud. Circularon en el mismo sentido de la prueba.

En el punto más alto, donde está la capilla de San Mamede y un refugio cerrado, con temperatura de un grado y rachas de viento de hasta 100 km/hora, encontraron los agentes a los primeros dos ciclistas con síntomas de hipotermia, temblores constantes y prácticamente sin capacidad para mover dedos y manos. Tal era su estado que los propios guardias tuvieron que ponerles los guantes. Guardaron las bicicletas y los trasladaron en el coche oficial. De camino hacia el refugio de As Corcerizas, encontraron a otros cinco ciclistas en mal estado, tres de ellos intentando cobijarse entre la maleza, uno semiacostado y otro en posición fetal. Llevaban más de cien kilómetros en las piernas. Una de estas personas, con una hipotermia grave, temblores en las manos y movilidad muy limitada, entró en el coche, mientras que los otros cuatro, en mejor estado, optaron por esperar a los organizadores de la prueba.

Aún tuvieron tiempo los guardias de volver a la cima y recoger a cuatro personas más. Su viaje de regreso ya lo hicieron por la otra ladera, en dirección a Montederramo. La que utilizaron al principio estaba imposible. Perderse era fácil y ahí las rodaduras de las bicicletas fueron determinantes para volver por la senda adecuada y completar una actuación muy aplaudida en redes sociales.