Adiós al peor invierno en 45 años

La estación se despide hoy después de 9 alertas rojas y dos meses seguidos de lluvias

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Redacción / La Voz 20/03/2014 11:16 h

Pocos echarán de menos el invierno del 2013-14, que hoy se despide y que pasará a los anales de la historia por ser uno de los más crudos de los últimos 45 años. Estos quince días de sol han sido el único respiro que ha concedido una estación que termina con 9 alertas rojas, vientos de casi 200 kilómetros por hora y olas de más de veinte metros de altura. Unos registros que los meteorólogos califican de «extraordinarios».

Aunque ha habido inviernos muy malos, incluso algo más lluviosos, como el del 2000-01, ninguno en los últimos 45 años, cuando los registros meteorológicos empiezan a ser más fiables, ha sufrido una concatenación semejante de ciclogénesis explosivas, o dicho de otra forma, de borrascas tan violentas que se han profundizado muchísimo en apenas 24 horas.

«Se puede considerar algo totalmente fuera de lo normal», deja claro el delegado e la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Galicia, Francisco Infante. También este invierno que hoy termina ha dejado «sorprendidos» a los expertos de MeteoGalicia.

Desde que se estableció el código de colores para las alertas, en el año 2006, jamás un invierno ha acumulado tal cantidad de avisos de nivel extremo. «No tenemos un período largo para poder comparar, pero lo que está claro es que cada invierno, como mucho tenemos una o dos alertas roja», destaca Infante.

La virulencia de las borrascas, a excepción de la ciclogénesis Dirk, que llegó a profundizarse hasta 950 milibares el 24 de diciembre, no es lo que llama la atención de los meteorólogos, sino la concatenación de una tras otra, y todas ellas tan profundas: «En el inicio de febrero llegó a haber tres o cuatro seguidas», destaca el delegado de Aemet en Galicia.

El mal tiempo empezó unos días antes del inicio oficial del invierno, en concreto, el 16 de diciembre. Ese día el anticiclón de bloqueo que llevaba casi un mes afectando a Galicia se retiró para dejar paso al tren de ciclogénesis, que no cesó hasta principios de marzo, con la última alerta roja. Han sido dos meses y medio de valores excepcionales, tanto de lluvia y viento como mar de fondo. «Ha habido temporales muy fuertes de viento, que han quedado un poco eclipsados por las olas», señala Infante. La llegada de Dirk durante la madrugada de Nochebuena fue, además de inoportuna, porque dejó sin luz a 80.000 gallegos la mañana del 24, extraordinaria por los datos que originó: vientos de casi 200 kilómetros por hora en Valdeorras. Marcó el inicio de un potente tren de ciclogénesis: el 6 de enero se superaron los 20 metros de olas en Cabo Silleiro; el 28 se decretó otra alerta roja por mar de fondo; el 1 de febrero llegó Nadja; el 4 Petra; el 6 Qumaira; Ruth el 7; Stephanie el 9, Tini el 11; y Ulla el 14. La última alerta roja tuvo lugar el 3 de marzo por mar de fondo.

¿Y la primavera como será?

Es la pregunta estrella, aunque de momento los meteorólogos no se atreven a hacer predicciones a medio plazo: «Será una primavera más o menos típica gallega», señala Infante, es decir, la lluvia estará presente. De momento, y a corto plazo, la primavera empezará hoy con un aumento de la nubosidad y un empeoramiento que se hará patente mañana. Aunque para la próxima semana podría regresar el tiempo seco.

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