El viaje A Coruña-Vigo por la AP-9 cuesta tanto como el AVE a Valencia

Casi todas las autopistas españolas menos las gallegas ofrecen a sus clientes habituales rebajas de hasta el 50%


redacción/la voz.

La subida de precio que experimentarán los peajes de la autopista del Atlántico a partir del próximo 1 de enero harán que el coste por circular entre Vigo y A Coruña se equipare al de las tarifas con las que se ha puesto en marcha el AVE que une Madrid con Valencia. Cuando arranque el nuevo año el peaje entre las dos ciudades gallegas se elevará en 0,20 céntimos, con lo que la tarifa total para los vehículos ligeros ascenderá a 12,95 euros. Sumando a dicha cantidad los 19,08 euros en los que se calcula el gasto de combustible en el caso de los coches que utilizan gasolina 95, o 18,15 para los que se mueven con gasoil, el coste de viajar entre Vigo y A Coruña por la AP-9 ascenderá a 32,03 y 31,10 euros respectivamente, sin añadir otros costes como el del desgaste de neumáticos, aceite y filtros y la amortización del propio vehículo.

En la misma franja económica, Renfe acaba de fijar los precios para su tren estrella entre la estación madrileña de Puerta de Atocha y la valenciana de Joaquín Sorolla en clase turista. Por 31,90 euros, el viaje de 391 kilómetros que separa ambas localidades se puede realizar en 1,38 horas cómodamente sentado en el recién estrenado AVE. Los 152 kilómetros del vial de pago que une la fachada atlántica gallega requieren de 1,33 horas de viaje.

Pero las desventajas de la autopista gallega respecto al AVE crecen aún más para los usuarios habituales, ya que los del tren rápido obtienen un 20% de descuento si el viaje de ida y vuelta se hace en el plazo de 20 días.

Único descuento

En la AP-9 solo se puede obtener una rebaja del 25% en el viaje de vuelta, siempre y cuando el retorno se haga en el mismo día y de lunes a viernes. Apuntar que dicho descuento ni siquiera fue implantado por la concesionaria del vial, sino que es un atractivo habilitado solo para sus clientes por las entidades que explotan el dispositivo OBE, con el que se puede pasar en los puestos de peaje sin parar por el carril denominado Vía-T.

Pero si en la comparación con el AVE la Autopista del Atlántico sale mal parada, tampoco resulta más atractiva al contrastarla con el trato que dispensan otras concesionarias de viales de pago en España. Prácticamente todas las autopistas españolas ofrecen a sus clientes descuentos progresivos por uso habitual del vial, que son en todos los casos mayores que el único posible en la AP-9. El sistema más extendido llega a suponer hasta un descuento del 50% en el gasto realizado en un mes por un vehículo si supera un número de viajes. En la AP-41, que une Madrid y Toledo, se consigue rebajar a la mitad la factura de la autopista si se hacen 35 trayectos en un mes; 40 en el caso de los accesos a Madrid por las radiales 3 y 5, y en 50 en la AP-7 entre Barcelona y la Junquera o en la AP-2 entre Zaragoza y Tarragona. Aucalsa, la concesionaria del vial León-Asturias, ofrece por intervención de Zapatero descuentos del 50% desde el quinto viaje, pero la bajada llega al 100% en la C-32 de Barcelona a partir del octavo viaje de lunes a viernes.

Galicia, a la cola

Pero si los descuentos de la Autopista del Atlántico son poco atractivos, menos lo son en la AP-53 (Santiago-Dozón), donde no se ofrece ninguna rebaja, mientras que en las autonómicas AG-55 (A Coruña-Carballo) y AG-57 (Puxeiros-Baiona) se posibilita el mismo 25% de la AP-9 y un 50% a partir del cuarto viaje en el mismo día.

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