La Conferencia de Seguridad de Múnich ha vuelto a mostrar cómo la comunidad internacional no cuenta más que con datos escasos para afrontar la actual situación en Irán? porque, desde dentro del mismo Gobierno, los mensajes que se transmiten son totalmente confusos. ¿Cómo si no se entiende que el ministro de Exteriores, Manucher Mottaki, anunciara el viernes una salida consensuada al tema nuclear, y al día siguiente, el presidente Ahmadineyad anunciase el comienzo de los procesos de enriquecimiento de uranio?
En septiembre, justo cuando el líder iraní -permanentemente denunciado por los reformistas como usurpador de la victoria de las elecciones de junio- tendía la mano a Occidente, un sector de la cúpula de su país filtró fotos y documentos donde se plasmaba cómo el régimen ocultaba una segunda base de investigación nuclear, situada en la ciudad santa de Qom.
Las luchas intestinas en Irán son cada vez más evidentes, y peligrosas. Como pueden experimentar cada día distintos sectores de una sociedad invertebrada que sufre en sus carnes los efectos corrosivos de una dictadura religioso militar.
A la espera de la manifestación oficial del jueves, 31.º aniversario de la revolución islámica de Jomeini, y de la contramanifestación de los opositores verdes de Musavi, Karrubi y Jatamí, las preocupaciones se centran en las condenas a muerte de varios encarcelados, y en el estado de salud de nueve de las 33 madres, encarceladas a principios de año. Las nueve han tenido que ser ingresadas de urgencia en uno de los hospitales de Teherán. El resto siguen encarceladas en el centro de Vozara.
Las madres, con fotos de sus hijos muertos o desaparecidos, se concentraban cada sábado en el parque Laleh (de los Mártires) hasta que fueron detenidas, de noche, por agentes de paisano. Hace muy poco tiempo, cuando atravesaba el parque, pude ver, a ambos lados de un qanat , pequeño canal de agua de los que atraviesan todo Teherán, una representación simbólica de la actual situación que vive Irán: a un lado, un cuervo desafiante, a otro, un gato persa de colores vivos, mirando desafiante al pajarraco.
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