«O que queremos é atopalo e quitar esta pesadume de enriba»

Fernanda Follana NAVIA DE SUARNA/CORRESPONSAL.

LUGO

Francisco Díaz, hermano del hombre desaparecido en Navia de Suarna, afirma que no descansará hasta encontrar a Manuel

20 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Mientras las autoridades han fijado un plazo para poner fin a la búsqueda de Manuel Díaz, el vecino de Tabillón (Navia de Suarna), que desapareció de su casa el pasado 24 de octubre, sus familiares afirman que ellos no dejarán de buscarlo mientras vivan. «O que queremos é atopalo e quitar esta pesadume de enriba. Eu aínda teño por durmir a primeira noite dende que o botamos en falta», relata su hermano Francisco, el único de los siete hermanos de Manuel que reside en la aldea de Tabillón, con dos de sus cuatro hijos.

Aunque resulte paradójico, encontrar el cadáver de Manuel sería, dentro de la desgracia, una buena noticia para sus allegados. Francisco cuenta que hace días que han descartado prácticamente todas las opciones de encontrarlo con vida y que sus esperanzas se centran ahora en dar con su paradero. «É moi desagradable saber que está aí e que non podes encontralo. Só o sabe o que pasa por isto».

A pesar de que la entrada continua de temporales en este mes de noviembre ha interrumpido las tareas de rescate, Francisco recuerda que en el entorno de Manuel no han cesado ningún día en la búsqueda. Los trabajos, dice, se han centrado hasta ahora en peinar «unha tira de monte por debaixo de Tabillón e Trabadelo, nas coordenadas que indica a antena de telefonía».

Es en esta zona donde el móvil del desaparecido recibió cobertura durante los doce días que estuvo operativo, según los especialistas de telecomunicaciones. Pero la falta de resultados siembra las dudas entre voluntarios y los propios familiares: «Pasas unha vez e outra vez e che parece que xa non queda onde mirar. Incluso dubidamos de que estea aí, porque fiouse moito. A xente ao principio acudía máis, despois ven que está todo pisado e se desanima», lamenta Francisco, que anuncia que van a proceder a buscar en el río, lo que hasta ahora se había descartado, «porque xa temos hasta dúbidas de que levara o móbil con el», matiza.

Búsqueda masiva

Familiares y allegados, continúa Francisco, aguardan la jornada masiva de búsqueda que están organizando el Concello y la Guardia Civil, aunque desconfían de su éxito con los mismos medios utilizados hasta ahora, que incluirían numerosos efectivos de la benemérita y hasta un helicóptero, pero todavía no está confirmado que vayan a participar perros especialistas en rastreo de cadáveres.

«Nos cans temos depositadas as nosas esperanzas. Sempre que estea aí, porque xa o dubidamos. Dubidan os outros, non imos dubidar nós». En este sentido, la noticia de que no se ha confirmado la presencia de los perros, cae como un jarro de agua fría entre los familiares de Manuel. «Dános igual se temos que esperar. Nós o que queremos é que veñan», concluye Francisco.

Todo comenzó hace un mes

Manuel Díaz, de 55 años de edad, desapareció de su casa de Tabillón a finales del mes pasado. Aunque la última vez que fue visto en la aldea fue el sábado 23 de octubre por la noche, sus familiares lo echaron de menos el día 26. «Chamei a un amigo de Trabadelo co que quedara para ir a Becerreá á oficina do INEM», relata Francisco, quien recuerda que el amigo lo confundió con su hermano y le contestó: «agora vou» presentándose en breve en Tabillón con la intención de recogerlo con el coche. Al llegar el amigo, Francisco le preguntó por su hermano y le dijo «falei con él hai un momento». A partir de entonces comenzó la búsqueda y esa noche fue denunciada su ausencia en la Guardia Civil.

Las únicas pistas sobre su paradero fueron el bastón de Manuel, hallado en la aldea de Trabadelo en la ruta que utilizaba con frecuencia para visitar al amigo, y su teléfono móvil, que continuó operativo durante doce días, hasta que supuestamente se le acabó la batería. Los especialistas en telecomunicaciones acotaron una franja de unos 200 metros por debajo de las aldeas de Tabillón y Trabadelo, desde donde supuestamente el móvil recibía cobertura.

A partir de ahí, las jornadas de búsqueda en las que participaron la Guardia Civil, brigadas municipales de Navia, Becerreá y A Fonsagrada, Protección Civil de Becerreá y A Fonsagrada, un helicóptero y numerosos voluntarios, se centraron en el peinado de esa zona de monte, en la orilla izquierda del Rao. El río se descartó porque el móvil estuvo operativo durante los primeros días.

Problemas con los temporales

Especialmente durante las últimas dos semanas, la entrada de temporales suspendió temporalmente en varias ocasiones la búsqueda oficial, que actualmente se encuentra paralizada desde el pasado domingo, aunque los más allegados nunca han abandonado el rescate.

El Concello de Navia y la Guardia Civil están organizando un gran dispositivo final para el primer día que deje de llover, y se ha solicitado la participación de perros especialistas en el rastreo de cadáveres, aunque su presencia no está confirmada, según informó José Fernández, el alcalde de Navia. Esta última jornada es una especie de ultimátum en la búsqueda oficial de Manuel Díaz.