Las mujeres del Colina trabajaban 12 horas y las multaban si no cumplían

La Voz

LUGO

Si seis empleadas del club Colina de Outeiro de Rei contaron la verdad en las declaraciones que presentaron en su momento dentro de las diligencias relacionadas con la operación Carioca, lo que se vivía en el interior de este burdel era pura esclavización. Las trabajadoras del sexo, explicaron que trabajaban de cinco de la tarde a cuatro de la mañana por la semana y algunas horas más de los fines de semana. Solo descansaban un día.

Pero es que todavía hay más, de acuerdo con los testimonios que pudieron conocerse ayer al levantarse parte del secreto del sumario. Cuando no iban a trabajar eran multadas con 60 euros. Todas dijeron que les respetaban la regla, porque les concedían tres días de descanso, si bien una de ellas dijo que debía demostrar que tenía el período al encargado del establecimiento.

Las seis mujeres están citadas para declarar el viernes en un acto judicial que se celebrará en la sala de vistas de la Audiencia Provincial y al que está previsto que acudan algunos de los detenidos y también sus abogados. La jueza del caso quiere evitar quedarse sin el testimonio de estas mujeres que podrían abandonar el país ante el cariz que están tomando las investigaciones. Cada día hay más detenidos y la trama es de mayor calado.

Las declaraciones también reflejan que la trama lo tenía todo atado, perfectamente atado. Cuando las mujeres, que llegaban procedentes especialmente de diversas ciudades brasileñas, tenían instrucciones claras de entrar por una cabina en concreto de la sección de control de pasaportes del aeropuerto de Barajas. Allí las esperaba posiblemente un policía que estaba al tanto de la situación y que, presuntamente, haría la vista gorda. Cuando una de las mujeres se equivocó de cabina (pasó igual a pesar de ello) y se lo contó a la persona que fue a recogerla a Santiago ésta se enfureció, según declaró en su momento.

Las mujeres también detallaron cómo entraron en España. Lo hicieron posiblemente merced a una mafia que les facilitó los trámites en su país de origen. También explicaron que policías iban al local.