Semillas para lograr un futuro muy natural en Vilalba

LUGO

La escuela infantil crea semilleros para colocar plantas en lugares públicos

20 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El futuro de Vilalba parece escribirse con letras verdes, color que viene del amor a la naturaleza profesado por los jóvenes protagonistas de ese sentimiento y por las personas que los guían. La escuela de educación infantil, situada en pleno centro de la capital chairega, se está convirtiendo en un centro que anima a los niños a incluir las buenas prácticas ambientales en su conducta desde la más tierna infancia. Teniendo en cuenta que los alumnos son menores de tres años, la expresión está más que justificada en este caso.

Uno de los pasos dados por los responsables del centro ha sido la creación de semilleros, que están llamados a dejar clara huella en la villa. Montse Tella -coordinadora de Cativos, empresa que atiende el centro, para la zona norte de Galicia- explica que si las plantas acaban fructificando, se plantarán en lugares públicos, sin olvidar que algunas se las llevarán a sus casas los jóvenes jardineros. Las plantas se colocarán próximamente en un patio interior de la escuela con la idea de que ese mayor contacto con el ambiente exterior favorezca un mejor desarrollo.

Carballos, castaños y nogales son las plantas que se prevé instalar más adelante en diversos espacios. Mientras tanto, el presente del centro, de sus alumnos y del personal que los atiende se centra en otras actividades que reflejan la importancia del reciclaje y de la reutilización: así se observa en la confección de cuentos con bricks de leche, que una vez recortados, decorados y pintados se convierten en páginas de un cómic con mucho contenido.

Variados personajes

Los protagonistas del cuento son los personajes de Cativos. Cati y Tivo representan los buenos propósitos, los contrarios de los que ofrece Catón, llamado a cambiar de hábitos con el ejemplo de los otros dos. El pájaro Pipo representa también ese lado positivo, en tanto que Friol y Centella son respectivamente la imagen del frío y del calor. Con ese variado grupo, agrega Tella, se pretende que la lección de biodiversidad sea más amena y fructífera.