El Concello de Sarria está dispuesto a intercambiar la torre de la familia Batallón por aprovechamientos urbanísticos en otros lugares de la villa, retomando así la línea de las negociaciones que ya había mantenido con los propietarios en la anterior etapa de Claudio Garrido al frente de la alcaldía, según señaló ayer. De todas formas, las negociaciones no comenzarán hasta que esté aprobado definitivamente el PXOM.
Garrido Martínez considera totalmente improcedentes las críticas de los populares porque, según dijo, «son los menos indicados, a no ser que estén más preocupados por atacarme a mí que por el futuro de la torre». Recordó que cuando dejó la alcaldía al final de su primer mandato, quedaba encima de la mesa un convenio con los cuatro propietarios que establecía el paso de la fortaleza al patrimonio del Concello, a cambio de terrenos urbanizables en Outarela y Ribela.
Tras llegar a la alcaldía el actual portavoz del PP, José Antonio García, no materializó el acuerdo ni realizó ninguna gestión, perdiendo Sarria la ocasión de hacerse con el elemento histórico que más identifica a la localidad.
Según Garrido, cuando llegó de nuevo a la alcaldía una de las primeras gestiones que hicieron fue reunirse con los propietarios. Como el plan de encauzamiento invalidó retomar el acuerdo inicial, los dueños pidieron dinero «más del doble de lo que se había publicado», dijo el alcalde. La cantidad que apareció publicada era de 125.000 euros. Garrido considera que no podrán pagar dinero, pero sí mediante aprovechamientos. También recordó que Cultura es responsable de la conservación de la torre.