La disputa por la propiedad de 400 hectáreas de monte amenaza la rapa das bestas de Campo do Oso

La Voz

LUGO

La disputa sobre la propiedad de 400 hectáreas de monte en Campo do Oso, situada en una zona en la que confluyen A Pastoriza y de Mondoñedo, amenaza con impedir la celebración de la rapa das bestas en las condiciones en las que se ha celebrado en las últimas décadas.

El terreno de la rapa, que tiene lugar cada año el último domingo de junio, es considerado como propio por la comunidad de montes de Bretoña, que encuentra respaldo del Concello de A Pastoriza en esa teoría. La corporación pastoricense acordó ayer respaldar la petición en la que esa comunidad solicitaba que no se autorizase la rapa.

La primera teniente de alcalde de A Pastoriza, Elba Carrera, explicó que además se había recibido una solicitud de autorización presentada por vecinos de la parroquia mindoniense de Santa María Maior: se denegó, dijo, porque no se acreditaba la existencia de asociación alguna que pudiese asumir, entre otros asuntos, la responsabilidad por posibles daños. Carrera recordó que en la rapa del 2008 -para la que, explicó, no se pidió ningún permiso- murió un caballo en una carrera.

Mientras el Concello pastoricense, gobernado por el PSOE y el BNG, secunda los puntos de vista de los comuneros de Bretoña, el de Mondoñedo, con un alcalde del BNG que gobierna coaligado con el PSOE, sostiene que la rapa, aunque ocupe algún terreno de A Pastoriza, ayuda la ganadería y al turismo. El Concello mindoniense está dispuesto a buscar terrenos en la parte del municipio cercana a la rapa. El presidente de la comunidad de Bretoña, Dodolino López, dijo ayer que aceptaba un deslinde hecho hace décadas por el Instituto Geográfico Nacional, e instó a los vecinos de Santa María Maior a hacer lo mismo.