Un mes antes del Arde Lucus las tiendas empiezan a agotar modelos

Gadea G.Ubierna

LUGO CIUDAD

Falta justo un mes, pero parece que el Arde Lucus fuera a celebrarse este fin de semana por la gran cantidad de conjuntos romanos de todas las clases que están despachando desde hace más de una semana varias tiendas y bazares de la avenida de A Coruña, San Roque o del casco histórico. A la variedad de modelos hay que añadir la de precios, que se mantienen con respecto a los del año pasado.

De esta manera, es posible encontrar túnicas sencillas de romano por 17 o 18 euros, pero también vestimentas más laboriosas-y costosas- como las de centurión o general, en las que a la prenda básica hay que añadir la coraza, la espada o el casco, que se venden por separado. Con todos los complementos, el precio final del conjunto ronda los 50 euros.

Fuentes de estos establecimientos afirmaron ayer que ya ha habido grupos que se han llevado varios trajes para evitar que les ocurra lo mismo que el año pasado, cuando se agotaron las existencias para mujer y para hombre escaseaban muchos modelos varios días antes de la fiesta romana. Ahora es posible comprar túnicas de diosa o emperador (que aunque son las más sencillas tienen la ventaja de no superar los treinta euros), de guerrero o guerrera (minifalda con flecos y sujetador, ambas cosas imitando el cuero) o de romano a secas, tanto para hombre como para mujer.

«La ventaja de comprar este tipo de conjuntos -explicaba ayer un dependiente de la avenida de A Coruña- es que, al venir completo, puedes despreocuparte los días anteriores a la fiesta». Esto es especialmente cómodo para las personas menos mañosas y también para quienes lo dejan todo para última hora.

Disfraces

En el lado opuesto, el hecho de adquirir uno de estos atuendos también tiene pegas. La primera es que ya en el envoltorio pone que es un disfraz, por lo que la caracterización no es tan perfecta como en los trajes hechos a mano y con telas naturales como el algodón.

La mayor parte de estos trajes se elaboran con tejidos sintéticos, que tienen más brillo y menos peso que los naturales. Este punto, en el caso de las túnicas, es importante puesto que no se adaptan al cuerpo tan bien como las de algodón y a la vista tampoco dan la misma imagen.

En anteriores ediciones, la ropa comenzaba a exponerse un par de semanas antes, pero el bum del año pasado ha provocado que se adelanten las ventas.