Tres muertos y una docena de heridos. Es el peor balance del Xynthia a su paso por España. Los vientos de hasta 228 kilómetros hora, récord absoluto que alcanzó el ciclón extratropical, registrado en el País Vasco, causaron la caída de numerosos árboles y torres del tendido eléctrico, lo que dejó sin suministro a 150.000 abonados en el tercio norte de la Península. Todo, no obstante, dentro de lo previsto, según explicó ayer el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que resaltó que los ciudadanos «actuaron responsablemente» ante la que se denominó la «tormenta perfecta».
Los anuncios realizados por las autoridades advirtiendo del peligro ante la llegada de una borrasca de gran intensidad y la labor de las 20.000 personas desplegadas -incluida la Unidad Militar de Emergencias- que estuvieron trabajando para mantener la normalidad, paliaron en gran medida lo que podría haber sido una catástrofe mayor.
En todo caso, poco se pudo hacer para evitar la muerte de una vecina de 82 años de Bóveda, en el municipio ourensano de Vilar de Barrio, aplastada el sábado por la tarde bajo un muro de una nave agrícola a la que había ido a recoger patatas, o la de dos hombres, de 41 y 51 años, que estrellaron de noche su vehículo contra un árbol caído en la carretera en Burgos debido al fuerte viento.
Doce heridos
En el parte de heridos están los ocho lesionados al caer un pórtico de señalización en la autovía A-8 en Guipúzcoa, la mujer alcanzada por una cornisa en Burgos, un hombre afectado por el desprendimiento de un techo de escayola en Ávila, una mujer sepultada bajo las ruinas de su casa en León y otro hombre atrapado por el tejado de chapa de una nave en Zamora.
Durante la jornada de ayer, los operarios trataban de recuperar el suministro en los últimos lugares que se quedaron sin luz durante el paso del ciclón. Por comunidades, Castilla y León, con 65.000 afectados, fue la más afectada por Xynthia ; seguida del País Vasco, con 60.000; Galicia, con 30.000, y Cantabria, con más de 1.500. Otro de los sectores perjudicados por los fuertes vientos fue el tráfico aéreo. A lo largo del sábado fueron suspendidos 124 vuelos, principalmente con origen y destino en Canarias.
También se recuperó la normalidad en muchas de las carreteras de la red española afectadas por las inundaciones. A las crecidas experimentadas por algunos ríos se sumaron las copiosas lluvias que trajo el Xynthia y que agravaron en muchas localidades la situación por las fuertes y persistentes lluvias registradas en días anteriores. Esto motivó varios cortes de carreteras en Galicia y también en la provincia de León, principalmente en Montaña de Riaño.
Menos olas
De otra parte, dado que el ciclón Xynthia azotó la Península de suroeste a norte, las olas no fueron de gran altura, aunque llegaron a alcanzar los seis metros y medio, tanto en el Atlántico como en el Cantábrico, la mitad de altura de las registradas el 25 de enero del 2009 con el paso del Klaus , la ciclogénesis explosiva que precedió al Xynthia . En esta ocasión, el efecto pantalla creado por la cordillera Cantábrica suavizó en cierta medida la formación del oleaje, sobre todo en Asturias, Cantabria y el País Vasco.