Encapuchados asaltan una de las concesionarias de instalaciones deportivas en el inicio de la huelga
GALICIA
El presidente de la patronal del sector califica los hechos de «terrorismo sindical»
02 feb 2010 . Actualizado a las 03:17 h.Tres encapuchados asaltaron a media tarde de ayer las oficinas de Sidecu -una de las tres empresas concesionarias de instalaciones deportivas públicas más importantes de Galicia- en A Coruña, en el primer día de la huelga indefinida que padece el sector. Con el rostro oculto por capuchas y pasamontañas irrumpieron en las dependencias, ubicadas en la calle General Sanjurjo, muy cerca del complejo municipal de San Diego -piscinas, gimnasio, pistas y salas de actividades-, que gestiona la citada sociedad.
Los desconocidos, sin mediar palabra, tiraron todo lo que encontraron a su paso -carpetas, bandejas, archivadores, papeles- o sobre las mesas y arrollaron a dos empleadas de administración que trataron de interponerse en su camino, según ellas mismas relataron después a la policía. Los encapuchados arrojaron huevos y pintura contra las paredes y el mobiliario de la oficina para inmediatamente salir huyendo. Mientras, realizaron pintadas en la fachada, entre ellas, el lema « ¡Convenio, xa!». «Eran muy corpulentos y su aspecto era impactante -explica una de las trabajadoras que fue empujada por los asaltantes-. En ningún momento temimos por nuestra integridad física, pero el susto del cuerpo nadie nos lo quita», admite para desear que «solo sea un hecho aislado en este clima de tensión».
Más contundente es el presidente de la patronal del sector, Miguel Seisdedos, precisamente jefe de recursos humanos de Sidecu, que califica los hechos de «un ejemplo de terrorismo sindical» y una evidencia «de la radicalización del conflicto». Los sindicatos no tienen noticia de incidentes y apuntan un seguimiento del paro del 90%. Pedro Beade (CC.OO.) insta a la Xunta a implicarse en la resolución. Rocío Doce (CIG) habla de «coacción por parte da patronal», a la que acusa de convocar a las plantillas la tarde-noche del domingo para presionar y que fuesen ayer lunes a trabajar.