La directora xeral de Colocación, Ana María Díaz López, pidió ayer la condena por injurias de Dolores Seco, que trabajó para una empresa de la familia de Díaz. El juicio de faltas se celebró ayer en Ferrol. La imputada sostuvo en su día que trabajaba en la empresa de la familia de la denunciante y también en su casa como ayudante de cocina y planchadora, pero lo hacía sin ser dada de alta en la Seguridad Social. La abogada de Díaz reclamó para Dolores Seco una multa y la publicación de la sentencia en los medios que recogieron su versión.
Seco matizó algunas declaraciones, pero no se retractó del fondo del asunto. La directora de Colocación compareció para negar que la mujer hubiese trabajado para ella e insistió en que la cafetería de la estación de autobuses donde Seco estuvo empleada pertenece a sus padres pero no a ella, como, dijo, acredita la documentación societaria. El letrado de la CIG que defendió a la denunciada sostuvo que un documento anterior confirma lo dicho por la trabajadora.